El Ayuntamiento de Terrassa estudiará introducir paradas intermedias para mujeres en los recorridos de los autobuses nocturnos para reducir el riesgo de sufrir agresiones sexuales. Se trata de una propuesta de la CUP para que las pasajeras puedan solicitar a los conductores de los vehículos que se detengan en un determinado punto siempre y cuando la petición no altere el recorrido ordinario de la línea. El objetivo es evitar que las viajeras tengan que recorrer solas puntos del espacio público percibidos como inseguros por este colectivo. La medida se ha aprobado en el pleno del mes de enero con el apoyo de todas las formaciones a excepción del PP que se ha abstenido. Con todo, los grupos municipales han manifestado algunas reticencias, ya que la iniciativa deja fuera otros segmentos de la ciudadanía como la gente mayor o las personas con movilidad reducida.
Según ha explicado el portavoz de la CUP en la ciudad, Marc Medina, la propuesta toma como ejemplo medidas similares que se están aplicando en un plan piloto en ciudades como Donosti o Bilbao y "se basa en permitir que las mujeres que lo soliciten puedan bajar del bus en un punto intermedio entre dos paradas oficiales", sin alterar el recorrido ordinario y "reduciendo la distancia de calles que tendrán que caminar solas hasta llegar a sus domicilios". En este sentido señala que el objetivo es "evitar los puntos del espacio público que son percibidos como inseguros por las mujeres", especialmente los que se presentan""como favorecedores de posibles agresiones sexuales, ya sea por calles con una mala iluminación proveniente de la falta de farolas o de un uso de escasa potencia lumínica; lugares inhóspitos o callejones de poca concurrencia, entre otros". De momento, lo que ha acordado el pleno es que la concejalía de Movilidad plantee los criterios básicos para definir la medida. Asimismo se expondrá la iniciativa a los trabajadores de la empresa TMESA, responsable del servicio de autobús en Terrassa.