Se desplaza el consumo de libros y rosas de Barcelona hacia la costa

22 de abril de 2017 a las 11:34h

Los catalanes comprarán este Sant Jordi más de 1,6 millones de libros y cerca de 6 millones de rosas. Esta es la previsión del Gremio de Libreros y del Gremio de Floristas, respectivamente, ante una festividad atípica que se produce en domingo. Basándose en el buen ritmo de venta de libros hasta marzo, los libreros auguran que para Sant Jordi la facturación será un 5% más alta que el año anterior, llegando a los 22 millones de euros y superando los 1,6 millones de ejemplares vendidos (el año pasado fueron 1,58). Por el contrario, la venta de rosas sufrirá un ligero resentimiento -entre el 10% y el 15% menos- respecto a las festividades en días laborables. Así, la cifra global se estima entre 5,5 y 6 millones de rosas. Esto, a pesar de que el número de paradas no para de crecer –casi 4.000 licencias en Barcelona-, tal y como recordó con preocupación el Gremio el jueves pasado.

Las previsiones del Gremio de Libreros son optimistas de cara a Sant Jordi. Su estimación de que la facturación de la jornada crecerá alrededor del 5% se sustenta en dos hechos. Por un lado, la tendencia al alza de las ventas en las dos últimas festividades (el año pasado se facturaron 20,1MEUR, otro 5% más que en 2015); por otro, las ventas acumuladas de un inicio de año prometedor (con un 4,11% más de libros vendidos que en 2016) que "hacen pensar que Sant Jordi irá en la misma línea", según expresaba días atrás el presidente del Gremio, Antoni Daura. Para redondear la fiesta y estimular más el consumo, los libreros asociados al Gremio han acordado que el tradicional descuento del 10% que se aplica a los libros solo el 23 de abril este año se extienda también al día anterior, es decir, este sábado. El Gremio estima que en Barcelona habrá unas 400 paradas de libros, mientras que en el resto de Cataluña se esperan unas 600. Esta cifra, sin embargo, no tiene en cuenta un importante volumen de paradistas tanto de grandes cadenas no agremiadas, como de las entidades sociales y los particulares. En este sentido, el Ayuntamiento de Barcelona prevé que el número de paradas será de 923. Por otro lado, el Consistorio ha autorizado 3.921 stands de rosas en toda la ciudad, con especial concentración en los distritos del Eixample, con 1.897 stands, y Ciutat Vella, con 755. Una de las principales novedades de este año en Ciutat Vella es la nueva identificación que llevarán todas las paradas en función del producto que venden, con los mensajes 'Rosa, el amor se pone' y 'Libro, el amor vibra'. Menos rosas La venta de rosas para Sant Jordi se situará este año entre los 5,5 y los 6 millones de rosas, un 15% menos que cuando la festividad cae entre semana, según las últimas estimaciones del Mercado de Flor y Planta Ornamental de Cataluña, corroboradas por el Gremio de Floristas. El punto de esperanza lo daba el miércoles el gremio de mayoristas de Mercabarna-flor, que prevé que el Sant Jordi de este año será "largo" porque abarcará desde el viernes hasta el lunes, de modo que se compensará la caída de venta de rosas que se producirá el domingo por el hecho de ser festivo. Aunque se espera que la actividad en la calle sea la misma que cualquier otro Sant Jordi, el hecho de que se celebre en domingo hará que se dejen de distribuir muchas de las rosas que habitualmente se regalan a las empresas en días laborables. Otro cambio previsto por el sector es el desplazamiento del consumo de Barcelona hacia los municipios de costa, debido a las buenas previsiones meteorológicas que hay para el fin de semana del próximo 22 y 23 de abril. Con todo, el Gremio ha alertado un año más de la masificación de paradas de venta de rosas en la ciudad de Barcelona. Su presidente, Joan Guillen, aseguró el jueves que la situación ha llegado a un punto "insostenible" que amenaza con dañar la imagen de esta festividad y hacer que "pierda la excelencia", convirtiéndola en una "jornada descontrolada". Al respecto, el Ayuntamiento pone en marcha este año un nuevo dispositivo de la Guardia Urbana de "dispersión de paradas" para esponjar la ocupación del espacio público, y se asegurará de que ningún paradista venda rosas sin tener la correspondiente licencia municipal. Así lo anunció la concejala de Comercio y Mercados, Montserrat Ballarin. No obstante, Guillen también reclamó atención y que se actúe sobre un fenómeno reciente de intrusismo profesional. Según el Gremio, en los últimos dos años se ha detectado la existencia de empresas creadas ad hoc que compran rosas al por mayor para venderlas a paradistas particulares, a los cuales animan a poner parada para Sant a través de campañas publicitarias". Guillen denuncia que estas empresas –"fantasma", que desaparecen al día siguiente de la festividad- especulan con la compra-venta de la rosa y estimulan una competencia no profesional de paradistas. El Gremio reclama soluciones al Consistorio, como una nueva ordenanza que regule la venta en la calle adecuándose a esta "nueva realidad". En cambio, la Cámara del Libro señala que este año se han solucionado los problemas de uso del espacio que se generaron el año pasado en la ciudad por cuestiones de seguridad y movilidad. Su presidente, Patrici Tixis destaca la "buena interlocución" que ha habido con el Ayuntamiento, que ha permitido que casi ninguna librería se haya tenido que desplazar "mucho o incluso nada" y que todas puedan tener la ocupación de metros "tradicional".