Desde este lunes por la mañana unas treinta personas, por turnos, están acampando frente al consulado de Marruecos en Tarragona, en el barrio de Sant Pere i Sant Pau. Lo hacen para protestar por la represión del gobierno hacia los ciudadanos de la zona, vetada a políticos y prensa europea. Precisamente presos y familiares iniciaron hace seis días una huelga de hambre con una única reivindicación: reubicar al líder de las protestas en una celda con las mismas condiciones que el resto. En solidaridad con esta huelga de hambre, el tarraconense y miembro del Movimiento Popular Rifeño, Omar Ziani, ha iniciado su propia huelga de hambre en esta acampada. La idea de los participantes es quedarse como mínimo hasta el día 8, período para el que pidieron una autorización -especificando que se trataba de una acampada- a la Generalitat. La Generalitat les autorizó y de hecho los Mossos d'Esquadra tan sólo han hecho acto de presencia para asegurarse de que todo estaba yendo correctamente. Quien también se ha personado ha sido la Guardia Urbana, hacia las cuatro y media de la tarde, que les ha señalado que deberían haber pedido permiso de ocupación de la vía pública al Ayuntamiento de Tarragona. La ordenanza de ocupación de la vía pública prohíbe específicamente las acampadas, aunque durante el 15-M en 2011 en la plaza de la Font se hicieron la vista gorda. El resultado de la visita de los Mossos ha sido hacerles quitar unas fotos de los presos rifeños y algunas pancartas, aparte de un altavoz desde donde gritaban consignas. Omar Ziani ha apuntado que este tipo de acción, sin acampada, se pudo llevar a cabo sin problemas recientemente, pero que se asesorarán para seguir la vía "más pacífica y legal" en su protesta.
El Ayuntamiento sólo autorizará una concentración, no ninguna acampada Según fuentes municipales, la Guardia Urbana no tenía constancia de la ocupación permanente de la vía pública y por tanto esta concentración no dispone de permisos para acampadas ni equipos de sonido. De momento no tienen previsto desalojarlos pero lo cierto es que si pasan la noche el Ayuntamiento deberá tomar una decisión, en un sentido o en otro.
Un año y medio de protestas en el Rif La comunidad rifeña en Tarragona es importante pero no está cuantificada ya que constan todos como marroquíes. En varias ocasiones, desde que en octubre de 2016 fuera asesinado un pescador en Alhucemas, rifeños residentes en Tarragona han salido a la calle para protestar y hacer sentir sus reivindicaciones fuera de sus fronteras. "Marruecos se esconde tras una fachada de haber alcanzado más derechos humanos, pero es todo mentira", apunta Omar Ziani, quien ahora ha iniciado una huelga de hambre en apoyo a los presos. "La situación allí es más terrible que en la edad media", apunta, "el gobierno de Marruecos debería preguntarse por qué hay doce millones de marroquíes fuera del país".