Varias entidades leridanas han participado este mediodía en la puesta en marcha de una campaña de recogida de firmas para pedir al Ayuntamiento la construcción de un memorial en recuerdo del sufrimiento de los soldados republicanos presos al final de la Guerra Civil en la Seu Vella.
El acto, que ha tenido lugar en el Ateneo Cooperativo La Baula y al que han asistido los tenientes de alcalde Jaume Rutllant y Anna Campos, ha sido presentado por el historiador Gerard Pampalona, autor del trabajo 'El campo de concentración franquista de la Seu Vella de Lleida (1938 - 1940)', que será editado en libro a finales de año.
Pamplona ha sido el encargado de dar lectura al manifiesto reivindicativo, "en recuerdo de la dignidad de los encarcelados y de nuestra y colectiva memoria, ya que hay generaciones de leridanos que desconocen aún la función que tuvo la emblemática Seu Vella".
El historiador ha explicado la función del campo de concentración, que llegó a concentrar entre 4.000 y 7.000 reclusos, que permanecían entre 2 y 4 meses, antes de ser enviados a otros espacios. Muchos de ellos formaron parte de las llamadas 'brigadas de trabajo', una especie de esclavitud, que se utilizaron para construir los cuarteles de Gardeny o el edificio de Regiones Devastadas, según Pamplona.
Al finalizar el acto, el teniente de alcalde Jaume Rutllant ha querido recordar que el Pacto de Entesa, firmado hace ocho meses por los tres grupos municipales que componen el Gobierno de la Paeria, recoge "establecer y crear espacios, rutas y centros de memoria para explicar la violencia franquista". Y concretamente especifica, como una de las prioridades, "recuperar la historia del campo de concentración de la Seu Vella y del campo de trabajo de Gardeny".
Conferencia
El acto también ha contado con la conferencia de Joan Pinyol, nieto de Joan Colom, soldado que murió en el campo de concentración de la Seu Vella y que fue enterrado en la fosa común del Cementerio Municipal donde depositaban los restos de los soldados republicanos. Pinyol, autor del libro '¡Abuelo, te sacaré de aquí!', se enteró por casualidad hace 11 años, que el cuerpo de su padrino era uno de los que fueron elegidos para trasladar al Valle de los Caídos. Una exhumación del todo ilegal, ya que no hubo nunca ninguna comunicación a la familia por parte de las autoridades del régimen vigente, dándose la dramática situación de que durante muchos años, la viuda, los hijos y nietos de Joan Colom peregrinaban hasta Lleida para depositar flores en la fosa donde suponían que estaban los restos del familiar.
Desde entonces, Joan Pinyol, que ha explicado esta dramática historia, está dedicado en cuerpo y alma a recuperar el cuerpo de su abuelo, sacarlo del Valle de los Caídos y darle sepultura en su pueblo natal, Capellades.
