Quince parques de bomberos voluntarios de Lleida, cerrados por falta de personal

30 de enero de 2019 a las 17:26h

Al menos una quincena de parques de bomberos voluntarios de los 22 que hay en la demarcación de Lleida están cerrados a partir de este miércoles por falta de personal. Así lo ha asegurado el presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios, Josep Maria Alacalá, que ha instado al Gobierno y a los grupos parlamentarios a buscar una ''acción de peso'' para solucionar esta situación por el hecho de que el modelo actual está ''colapsado'' y la red de parques ''rota''. Algunos de los parques que están inoperativos son el de Agramunt (Urgell) y el de Coll de Nargó (Alt Urgell). Ramon Escudé, jefe del primero, asegura que la decisión de cerrar no les gusta pero ''nos hemos visto forzados'' porque no pueden garantizar la resolución de las incidencias de la zona. De la treintena de bomberos que debería haber en un parque como el de Agramunt sólo hay disponibles 7 u 8. Según Ramon Escudé, esta falta de personal hace que no puedan asumir entre el 50 y el 70% de las actuaciones por las que se les reclama. ''Yo como responsable del parque esto no lo puedo soportar'', lamenta Escudé, que también apunta a la falta de material como una de las causas de esta situación de ''colapso''.

En este sentido, Escudé señala que los bomberos voluntarios están ''desmotivados'', sobre todo porque no disponen de un seguro ''digno'' equiparable al de los bomberos funcionarios. Esto supone que si tienen un accidente no tengan la misma cobertura médica que sus compañeros profesionales a pesar de desarrollar el mismo trabajo. Escudé recuerda que desde que entró en el cuerpo como bombero voluntario en el año 2001 ya se reclamaba esta condición y aunque en 2015 el Gobierno se comprometió, a estas alturas todavía no se ha hecho nada.

El presidente de la Asociación de Voluntarios (Asbovoca), Josep Maria Alcalá, se ha mostrado escéptico en relación a la comparecencia que hará este miércoles por la tarde el consejero de Interior, Miquel Buch, en el Parlamento para explicar el plan 2025 del cuerpo de Bomberos. Asegura que ya parte de ''datos irreales que serán irrealizables'' y por eso apuesta por que se impulse una ''acción de peso'' de todos los grupos parlamentarios porque el modelo de Bomberos ''ha explotado''.

En el conjunto de Cataluña hay 76 parques de bomberos voluntarios y según Alcalá todos viven una situación de falta de efectivos similar a los de Lleida. Es por eso que en los próximos días se prevén más cierres y también acciones de protesta del colectivo. Desde hace una semana, los bomberos voluntarios ya no asumen salidas M1 que son aquellas derivadas de planes de prevención que activa el Gobierno y que no pueden asumir los bomberos profesionales porque también hacen huelga. Los bomberos voluntarios cobran por las horas que se activan y también las guardias, por las que según la ley se requiere un mínimo de seis efectivos permanentes.

Desde el lunes que diferentes parques de la demarcación de Lleida están comunicando por carta a sus ayuntamientos que dejarán de abrir. Son los de Agramunt, Coll de Nargó, Borges Blanques, Almenar, Seròs, y Torà, entre otros. El alcalde de Agramunt, Bernat Solé, de ERC, ha dicho que ve legítima la protesta de los bomberos pero les ha instado a ellos y al Departamento de Interior a buscar un acuerdo. Asimismo, también ha trasladado a la dirección general su preocupación por el hecho de que para los planes de emergencias del municipio se prevé la actuación de los bomberos y ahora no pueden contar con ellos.

El caso de Coll de Nargó

El secretario general de Asbovoca y cabo del parque de Coll de Nargó, Jordi Fabra, ha afirmado que en el caso de que sean activados por un servicio de emergencia, lo atenderán en función del personal que en ese momento esté disponible en el pueblo, ya que la situación actual impide disponer de equipos de guardia con garantías. "No nos vamos, no cerramos las puertas, sino que más bien lo que pasa es que no podemos abrir", ha sentenciado Fabra.

Hoy por hoy, este parque del Alt Urgell cuenta con catorce voluntarios, de los cuales hay seis o siete que están operativos. Unos efectivos, que según el cabo del equipamiento, son insuficientes, ya que deberían llegar a ser de 25 o 30 personas. Esto implica que en una salida se tenga que desplazar un equipo formado por tres o incluso dos bomberos y que no se haya llegado a atender ni un 30 por ciento de los servicios por los que habían sido requeridos. Sin embargo, el parque ha registrado 120 aperturas en un año, lo que quiere decir, tal como ha lamentado Fabra, que en la práctica se está aguantado "las carencias estructurales del cuerpo".

El secretario de ASBOVOCA ha definido de "colapso operativo" la situación por la que pasa el cuerpo de Bomberos y considera que, sobre todo en aquellas zonas más despobladas, hay que replantear el modelo. De hecho, hoy por hoy no se puede garantizar la atención de las emergencias que se puedan producir entre Balaguer y la Seu d'Urgell. Además, también ha denunciado que el equipamiento no se ha renovado en los últimos 25 años, lo que implica tener que desplazarse con vehículos que no tienen cinturón de seguridad en los asientos de atrás.