La fiscalía ha presentado una querella contra los responsables del pub Fissure de Lleida por un delito de discriminación a raíz de la denuncia presentada en el juzgado el pasado 10 de abril por la Asociación Down Lleida. El bar, situado en la calle Alfred Perenya de Lleida, vetó en dos ocasiones, concretamente la noche del viernes 31 de marzo y la madrugada del sábado 8 de abril, el acceso al local a un grupo de jóvenes con síndrome de Down y otras discapacidades intelectuales de la asociación. Down Lleida también denunció los hechos al departamento de Bienestar Social y la Agencia Catalana de Consumo. El ministerio público ya abrió diligencias para investigar si los responsables del local cometieron un delito de discriminación. Un mes después, la fiscalía ha decidido querellarse ahora contra el pub porque considera que se han visto vulnerados los derechos de las personas con discapacidad intelectual. Los Mossos d'Esquadra fueron al lugar en el momento de los hechos y levantaron un acta. En marzo de 2013 una discoteca de Sabadell tampoco dejó entrar a un grupo de personas con síndrome de Down.
Los hechos causaron una gran polémica y el local recibió muchas críticas a través de las redes sociales. Según la Asociación, el local tomó la decisión de vetar a los jóvenes de Down Lleida de forma "consciente y premeditada", ya que en sus primeras explicaciones a los medios de comunicación argumentó que su presencia repercutía negativamente en su facturación. El día 31 les negó el acceso con el argumento de que había una fiesta privada, y el día 8, antes de volverlo a probar, un monitor de la entidad se adelantó al grupo para asegurarse de que no hubiera ningún evento privado. Él pudo entrar sin problemas, pero cuando después lo intentó con el grupo, les volvieron a vetar la entrada.El revuelo ocasionado al día siguiente de los hechos hizo que desde el pub se enviara un correo electrónico a la asociación pidiendo disculpas y afirmando que la apreciación sobre la bajada de la facturación había sido errónea. Al día siguiente, tal y como explicaron desde Down Lleida, el propietario del Fissure se personó en la asociación para pedir disculpas y ofrecerse a reparar el agravio como fuera. A pesar de todo, la junta directiva de Down Lleida decidió presentar la denuncia por "coherencia", ya que considera que "nos encontramos ante un caso flagrante de vulneración de los derechos de las personas con discapacidad, en concreto del derecho a la no discriminación recogido en el artículo 3.b de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobada por Naciones Unidas en 2006 y ratificada por el Estado español en 2008". La Convención reconoce el derecho al ocio de las personas con discapacidad y en sus principios generales establece que los Estados deben tomar todas las medidas para que "ninguna persona, organización o empresa privada discrimine por motivos de discapacidad".
"No queremos que les cierren el local ni que les impongan ninguna multa, sólo que esto no vuelva a pasar y que los propietarios del local se disculpen no ante nosotros, sino ante los jóvenes a los que no dejaron entrar", aseguró la presidenta de Down Lleida y de Down Catalunya, Pilar Sanjuán.
A raíz de los hechos, Down Catalunya expresó su apoyo a la denuncia y su condena más enérgica a este trato discriminatorio y recordó que no es la primera vez que sucede un hecho de estas características. En marzo de 2013 una discoteca de Sabadell ya impidió el acceso a un grupo de jóvenes de Andi-Down Sabadell. En aquella ocasión el dueño del local alegó que lo hacía por el bien de los jóvenes, porque pensaba que aquel ambiente no les convenía. La entidad también llevó los hechos ante la fiscalía, y el asunto terminó con una mediación con las costas asumidas íntegramente por la discoteca. La empresa de ocio nocturno pidió disculpas públicas y la entidad desistió de proseguir con la acción judicial.
Solidaridad e indiferencia Al margen de la denuncia, desde Down Lleida y Down Catalunya quieren invitar a la ciudadanía a una reflexión sobre los hechos sucedidos durante la madrugada del día 8, mientras los responsables del local se negaban primero a entregar la hoja de reclamaciones y después a firmarla. Durante las dos horas que duró el tira y afloja, y con el grupo a las puertas del local y la presencia de una dotación de los Mossos d'Esquadra, hubo personas que siguieron entrando al pub como si nada y otras que se solidarizaron con los discriminados y optaron por cambiar de local.
"Como entidades que velamos por la calidad de vida y los derechos de las personas con discapacidad intelectual, queremos agradecer la actitud de todos aquellos que presenciaron la escena y se solidarizaron con el grupo de jóvenes de Down Lleida. A la vez, sin embargo, creemos que es preocupante que esta fuera una postura minoritaria, ya que la mayor parte de los clientes del pub reaccionaron con indiferencia, lo cual, cabe remarcar, en un caso como este es sinónimo de complicidad". De todos modos, añaden, en las últimas horas se ha producido un auténtico alud de muestras de apoyo, que han llegado en persona, por teléfono, por correo electrónico o a través de las redes sociales. "Estamos emocionados y desbordados por el impacto que está causando este hecho, nos alegra especialmente porque toda esta difusión contribuirá a lograr lo que en el fondo motiva la denuncia, y es que no vuelva a pasar". Entre las innumerables muestras de apoyo, destacan el pronunciamiento del alcalde de Lleida, Àngel Ros, y el de la consejera de Bienestar Social y Familia, Dolors Bassa, que se ha comprometido a salir un día de fiesta por Lleida con los jóvenes de la asociación.