El president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha descartado la convocatoria de elecciones anticipadas. Así lo ha explicado en su declaración institucional tras asegurar que "no hay garantías" de que estos eventuales comicios se pudieran "celebrar con normalidad". Según el president, ha explorado esta posibilidad para "evitar el impacto de las medidas derivadas de la aplicación del artículo 155 de la Constitución". Pero al ver la "respuesta irresponsable" del gobierno español del PP, ha descartado esta vía. Es por ello que Puigdemont ha dejado en manos del Parlament decidir cuál debe ser el próximo paso a seguir, porque corresponde "proceder a lo que la mayoría parlamentaria determine", abriendo así la puerta a los escenarios que contemplaban la declaración de independencia.
Tras horas de incertidumbre y de retrasos y suspensiones en su comparecencia, el president catalán finalmente ha comparecido a las 17:00 horas desde la Galería Gótica del Palau de la Generalitat. Desde aquí ha explicado que en las últimas horas ha querido "considerar la posibilidad de convocar elecciones" antes de que la posible aplicación del 155 le quite esta potestad. "Diversa gente me ha interpelado sobre esta posibilidad. Mi deber y mi responsabilidad es agotar todas las vías, absolutamente todas, para encontrar una solución dialogada y pactada en un conflicto político y de naturaleza democrática", ha explicado, añadiendo que considera que su "deber era intentarlo todo" para "evitar el impacto de las medidas del artículo 155" e incluso escenarios de posible "violencia". "Es una aplicación fuera de la ley, abusiva e injusta. No acepto estas medidas por injustas y porque esconden la intención vengativa de un Estado que se vio derrotado el 1-O", ha sentenciado. Es por ello que ha reconocido que ha estado "dispuesto" a convocar comicios "siempre y cuando hubiera garantías de celebración de las elecciones con normalidad". "No hay ninguna de estas garantías que justifiquen las elecciones", ha espetado. Y es que según el president, su oferta de convocar elecciones y evitar la aplicación del 155 "ha obtenido una respuesta irresponsable por parte del PP, que ha aprovechado esta opción para añadir tensión en un momento donde hacía falta máxima distensión y diálogo". Fruto de esta situación, el president ha preferido dejar en manos de la cámara catalana y sus diputados los siguientes pasos a seguir. "Corresponde al Parlament proceder a lo que la mayoría parlamentaria determine. Nadie podrá reprochar, nadie tiene derecho a reprochar, a la parte catalana voluntad de diálogo y de hacer política, nadie puede decir que no estaba dispuesto a hacer sacrificios", ha añadido. Puigdemont ha lamentado, sin embargo, que "la responsabilidad sólo es exigida y presionada a unos" mientras "los otros pueden actuar con absoluta irresponsabilidad". "He intentado tener el mismo compromiso y serenidad que la sociedad catalana y mi responsabilidad como president era agotar hasta el final todas las opciones", ha asegurado. Por último, el president ha remarcado que hasta ahora la sociedad catalana se ha movilizado "militante en la paz y el civismo". Y en este sentido, ha pedido que "en estas horas que vienen, el compromiso con la paz y el civismo se mantengan más que nunca". "Porque sólo de esta manera podemos acabar ganando", ha concluido.