El presidente Carles Puigdemont ha asegurado en una entrevista exclusiva con la ACN que si en las elecciones del 21-D hay "una mayoría clara de votos y escaños" a favor de la independencia es "imperativo que se respete". "Habría un antes y un después de unos resultados" con mayoría a favor de la República, según Puigdemont, quien destaca que por eso ha pedido al gobierno español y a la Unión Europea que digan "explícitamente" si respetarán o no los resultados de los comicios. El resultado de las urnas "se debe aceptar con todas las consecuencias", ha indicado Puigdemont, añadiendo que no se puede tolerar una "democracia secuestrada en función de si al gobernante de turno le conviene o no lo que los ciudadanos eligen". "Los ciudadanos son mayores de edad", ha advertido.
"Quien tiene el mando de las cosas que deben pasar en nuestro país no se llama Rajoy, no se llama Tribunal Constitucional, no se llama Enric Millo, no se llama fiscal Maza, no se llaman grupos de comunicación públicos y privados que hacen el caldo gordo en esta estrategia, se llaman ciudadanos y ciudadanas de Cataluña", ha destacado Puigdemont. Según él, son solo los catalanes quienes tienen "derecho a autorizar aplazar, acelerar o retroceder" el rumbo que debe tomar el país. "Siempre ha sido así, y debe continuar siendo así", ha dicho, remarcando que hay que "garantizar la vía democrática hacia la independencia, hacia la república, hacia el proceso constituyente" porque sin esta vía "esto no es posible". "Necesitamos reforzar la vía democrática para poder hacer posible todos los deseos de la mayoría de los catalanes", ha dicho, destacando que los representantes políticos deben "respetar la voluntad de la gente". Preguntado sobre cómo actuaría en caso de liderar y ganar una lista electoral, especialmente teniendo en cuenta el proceso judicial abierto contra él y el resto del gobierno en el Estado español, Puigdemont ha dicho que "las decisiones que se deban tomar se harán en función de los resultados". "Que nadie tenga ninguna duda, el mensaje más poderoso que podemos enviar al mundo y también al Estado español es que la mayoría que hemos ido construyendo todos estos años no es una moda ni un accidente de la historia, es fruto de la voluntad. Y que esto se traduce: en escaños, en votos y, por lo tanto, en políticas", ha añadido. En este sentido, Puigdemont ha dicho que el gobierno que surja de los comicios, "al día siguiente" deberá ponerse a hacer política, con la primera prioridad de frenar el 155. "Es innegociable, basta de 155, recuperemos las instituciones", ha afirmado. Además, el presidente ha asegurado que hay que recuperar "el terreno perdido en la democracia" a causa de "la acción del Estado". "Es un deber de todos los demócratas", ha destacado Puigdemont, "sean o no independentistas". "No puede haber ningún gobierno que corrija la opinión de los ciudadanos, al menos en democracia", ha sentenciado. El rol de Europa "Hay muchos países y actores políticos que viven con estupefacción la regresión democrática en el Estado español, lo manifiesten o no en público", ha asegurado Puigdemont. "Es evidente que si en unas elecciones que pueden ser libres y limpias, tal como es nuestro deseo, hay una mayoría clara en votos y escaños de una comunidad que dice 'yo quiero ser un estado independiente', es imperativo que se respete esta decisión", ha remarcado. En un acto reciente con 200 alcaldes en Bruselas, Puigdemont apeló directamente a los presidentes de la Comisión Europea y el Parlamento, Jean-Claude Juncker y Antonio Tajani, a que den respuesta a Cataluña, pero no mencionó al del Consejo, Donald Tusk. El polaco, aunque no reconociendo la independencia, pidió a Rajoy que usara "la fuerza de los argumentos y no la fuerza" para resolver la crisis catalana. "A mí me tranquilizan las palabras que expresan líderes políticos que incluso estando abiertamente en contra de la independencia, están absolutamente a favor de la democracia, de que haya una solución política, no judicial, una solución dialogada, no represiva, al conflicto evidente que existe entre Cataluña y España", ha dicho Puigdemont, preguntado, precisamente, por Tusk. Según él, "con la boca pequeña" hay "mucha gente" que "cuando no tiene delante un micrófono se pregunta qué carajo está haciendo el gobierno español, que no se sienta a negociar". "Lo ha visto todo el mundo, ha intentado reprimir con violencia, ahora anulando el autogobierno y las instituciones, persiguiéndonos a nosotros, pero aun así seguimos aquí, porque la realidad existe", ha indicado. Con todo, Puigdemont ha criticado que la actual Unión Europea se haya convertido en una "caricatura de lo que es Europa". "En manos de esta gente, gente que incluso ha corrompido los valores fundacionales de la UE, es evidente que no hay ninguna voluntad de ayudar a la resolución política del conflicto", ha lamentado. Según el presidente, la UE puede estar "en riesgo en manos de los encargados de 4 o 5 gobiernos de turno que han confundido la UE con la unión de sus intereses políticos y económicos". "Yo soy pesimista, y porque soy pesimista, me siento más obligado que nunca a luchar por Europa, porque no quiero que este proyecto de paz, de democracia, de prosperidad, fraternidad, de mezcla de culturas y lenguas diferentes pueda quedar en riesgo", ha concluido.