El Pleno de la Paeria celebrado este viernes ha tumbado la moción presentada por PDeCAT, ERC, Crida-CUP y Comú de Lleida en la que pedían la dimisión del alcalde Àngel Ros por su "actitud" y sus primeras declaraciones públicas en las que "justificaba el uso de la violencia del Estado en la ciudad de Lleida" durante el 1-O. La moción, de once puntos, ha recibido los votos en contra del equipo de gobierno del PSC, junto con Cs y PP. Uno de los puntos pedía una "condena con rotundidad de la violencia practicada por parte del gobierno español y de sus cuerpos y mandos policiales, que causó 111 heridos en la región sanitaria de Lleida". También se ha rechazado, así, que la Paeria emprenda acciones judiciales contra los miembros y mandos de las policías españolas que tomaron parte en los "actos violentos" del Referéndum y que se declaren personas non gratas algunos representantes políticos del gobierno español como la subdelegada en Lleida, Inma Manso. El pleno ha contado con una numerosa presencia de ciudadanos que irrumpían continuamente las intervenciones con críticas o aplausos fruto de las intervenciones de todos los partidos.
El alcalde de Lleida, Àngel Ros, ha lamentado minutos antes de iniciar la sesión que, después de dos meses sin pleno, los grupos vuelven al Salón "en una situación de país con empresas y bancos que se marchan, con inseguridad en las familias y con una profunda crisis social que incidirá en la crisis económica que se derivará". Con todo esto, ha asegurado sentirse sorprendido por el hecho de que en el pleno municipal de Lleida a cuatro de los grupos "no les interese nada de esto". "Lo único que les interesa es pedir la reprobación del alcalde", ha dicho. Una petición de dimisión que se ha acabado rechazando por un voto ya que ha habido 14 votos en contra (PSC, Cs y PP) y 13 a favor (PDECAT, ERC, Crida-CUP y Comú de Lleida). Los grupos firmantes de la moción, han insistido constantemente en sus intervenciones que el 1-O echaron de menos que el alcalde "diera la cara" y "defendiera" a los leridanos y que Ros no condenara la violencia policial desde un primer momento. "A las 11 de la mañana hizo declaraciones en un medio de comunicación en el que calificaba de proporcionada la actuación de la policía española, cuando desde las 9 de la mañana se acumulaba la información y vídeos en los que se podían ver las cargas policiales en algunos colegios electorales como el CAP de Cappont", ha dicho Sergi Talamonte, del Comú de Lleida. "Nos hubiera gustado ver a un alcalde que condenara con rotundidad las cargas policiales que se estaban produciendo y que causaron más de 100 heridos, destrozos en la EOI y que golpearon a gente en Cappont", ha asegurado el concejal del Comú de Lleida. "En un primer momento, usted se comportó como un cobarde, cuando se recibía una violencia feroz, negando la gravedad de los hechos y después, cuando la realidad era tan abrumadora que no se podía negar, sale y dice que no sabía qué estaba pasando. Pues no sé qué es peor? Estar en manos de un cobarde o de un incompetente", se ha preguntado Talamonte en la primera de sus intervenciones, en la que le ha pedido a Ros que "se marche". Por su parte, el concejal de la Crida-CUP, Pau Juvillà, ha lamentado que "la violencia extrema desatada se hizo con la intención de impedir que los leridanos pudieran votar" y que "mientras muchos leridanos defendían los colegios electorales, seguramente el alcalde desayunaba tranquilamente, pensando en qué acto de la fiesta mayor iría". Juvillà, ha añadido que "la culpa de la violencia es de quien la practica" y, que "quien la ampara, es cómplice". Ros, a su vez, se ha defendido explicando que la mañana del 1-O estuvo dando vueltas con un vehículo de la Guardia Urbana por unos seis o siete colegios y que en estos no detectó ningún incidente y fue después al IEI donde estaban votando "tranquilamente". Explicaba así la primera declaración que hizo en la que calificó de proporcionada la actuación de las policías españolas y ha explicado que después, al tener conocimiento de los hechos, llamó a la subdelegada Manso y corrió a condenarlos públicamente. "Pedí disculpas por no haberme enterado antes de unos hechos que lamento y condeno", ha reconocido. La teniente de alcalde Montse Mínguez, por su parte, ha dicho que "el PSC defendió a la gente, se suspendió la fiesta mayor, el lunes pusimos a disposición de los afectados asistencia jurídica y fuimos a la EOI y a la Mariola", dos de las sedes que sufrieron las cargas policiales. El concejal del PDeCAT, Toni Postius, también ha pedido la dimisión de Ros en varias ocasiones. "Le pido que pida perdón a la ciudadanía por no dar la cara, a las personas que recibieron golpes porque no las protegió y a las personas a las que ofendió con lo que dijo. Que pida perdón a los leridanos por lo que no hizo aquel domingo y que a continuación dimita. Dé un paso al lado y márchese", ha alegado. Después de las críticas dirigidas directamente contra el alcalde y también contra los agentes de la policía española y la Guardia Civil actuantes el 1-O, ha hablado la concejala del PP, Dolors López, que ha criticado que "en esta moción no se defiende la libertad ni la democracia, precisamente se hace lo contrario, un atentado contra la democracia, la libertad y el estado de derecho". "No nos harán caer", ha añadido, porque "entendemos las violencias, pero todas las violencias, también las psicológicas, como la que sufren los que piensan diferente, la de aquellos que obligaban a cerrar en el Eje Comercial los comercios el martes por la huelga o los insultos que recibimos por defender la unidad de España", ha concretado, y ha lamentado la "deriva radical que ha emprendido la Generalitat con su presidente, Carles Puigdemont al frente". López ha sido de las primeras en recibir abucheos por parte del público asistente cuando ha valorado positivamente el mensaje del rey español por televisión y también cuando ha lamentado que se esté "demonizando" a la policía española. Algunos sectores del público, que mostraban carteles con imágenes de las cargas policiales acompañadas de la frase 'Brutalidad policial nunca más. Ni aquí ni en ningún sitio', han gritado "vergüenza". Las intervenciones del público han ido siendo cada vez más constantes, tanto por los que abucheaban este tipo de intervenciones y aplaudían otras como al revés. Por su parte, Ángeles Ribes, de Ciudadanos, ha lamentado que la moción presentada por cuatro grupos de la oposición se hubiera escrito con bilis y odio, ya que "esta moción es una muestra de lo que buscan; causar una crisis e imponer su voluntad saltándose las leyes", ha dicho. Ribes ha respondido las críticas asegurando que su grupo ha pedido información sobre las agresiones desproporcionadas, pero ha puntualizado que no criminalizarán a toda la policía. "El problema son los mandos que los han usado como peones por sus intereses políticos", ha lamentado y ha criticado que aún no haya dado explicaciones de la subdelegada Manso y no haya habido ninguna dimisión. Testimonio de una de las víctimas en el turno de palabra de las entidades Una chica que sufrió las cargas policiales, Ariana Mayoral, ha explicado su testimonio en el turno de palabra del pleno municipal que correspondía hoy a las entidades. Ha calificado "de horrible" el 1-O. Ariana era voluntaria y fue presidenta de mesa en Treball, en Lleida. "A las nueve de la mañana empezaron a decir ya están aquí, con diez furgones de la policía nacional. Cogí la urna y la escondí. Entraron muy rápido. Nos vieron salir y nos encerraron en una habitación a mí y a un compañero. No sabía qué me pasaría allí dentro. Uno de los policías me golpeó en la mano, me agarró por el brazo y me dijo que abriría las puertas con mi cabeza si no le decía dónde estaban las urnas. No iba identificado y no me quería dar su número de placa, hasta que un superior le ordenó", ha explicado. "Cada día que pasa tengo su cara y sus agresiones en la cabeza. No se puede volver atrás. Es horrible. Tengo una madrina de 70 años que no se atreve a salir de casa por miedo, de la policía que hay por la calle", ha añadido intentando contener la emoción. Luz verde a las ordenanzas fiscales 2018 Por otra parte, el Pleno de la Paeria, correspondiente al mes de septiembre, ha dado luz verde a las ordenanzas fiscales para 2018, con los votos favorables del PSC, Cs y PP y la abstención del PDeCAT. Las ordenanzas plantean una congelación de los diferentes impuestos y tasas municipales, exceptuando una rebaja lineal del IBI del 1%. También incorporan más facilidades para el pago fraccionado de los impuestos y una bonificación del 80% en el IBI en la Horta para mitigar los efectos de la revisión catastral.
