Prueba piloto en la Escuela Maria Mercè Marçal de Tàrrega contra el desperdicio de alimentos

16 de octubre de 2017 a las 15:25h

Coincidiendo con el Día Mundial de la Alimentación, el comedor de la Escuela Maria Mercè Marçal de Tàrrega, gestionado por el servicio de Quàlia proyectos educativos de la Asociación Alba, ha iniciado el proyecto 'Pesa y piensa' de sensibilización contra la generación de residuos y el desperdicio de alimentos en la escuela. La acción 'Pesa y piensa' se concreta en una serie de pasos. En primer lugar, los alumnos separan los residuos orgánicos que no se pueden comer de los que sí se podrían haber comido. A continuación, pesan de forma sistemática y exacta los residuos generados en relación a las comidas servidas y lo hacen bajo la supervisión de un monitor del comedor. En el último paso, los niños y niñas proponen unos objetivos a alcanzar, en función de las posibilidades de cada grupo de niños. La prueba piloto se llevará a cabo durante todo este curso y si los resultados son satisfactorios se comenzaría a implantar en otras escuelas donde Quàlia gestiona comedores escolares.

La Escuela Maria Mercè Marçal de Tàrrega es la primera de la demarcación de Lleida donde se implanta este proyecto que se inició en 2014. Ya entonces se pudo comprobar que a partir del segundo mes aplicando el método de manera sostenida se conseguía una reducción del 35% en el desperdicio alimentario y un 50% en la generación de residuos en el comedor escolar. Desde entonces, una treintena de escuelas de Cataluña se han adherido al proyecto y lo han implantado en sus comedores escolares, en las demarcaciones de Barcelona, Girona y ahora en Lleida.

Martí Garcia, impulsor del 'Pesa y piensa', ha explicado que el objetivo del proyecto es ''concienciar a los niños'' de lo que supone el desperdicio alimentario y que piensen recursos para evitarlo. Garcia ha añadido que esto se logra pesando los alimentos y el agua que sobran en cada comida. Entonces, gracias al trabajo conjunto de monitores y niños se pueden generar menos residuos con ''técnicas y estrategias'' de manera colaborativa.

Por su parte, el presidente de la AMPA de la escuela, Joan Salvador, ha valorado positivamente la iniciativa, que cuando se la propusieron desde Quàlia ya la recibieron ''con muchas ganas'' ya que se había detectado que en el comedor del centro se estaba tirando mucha comida y era necesario hacer algo para evitarlo.

El método 'Pesa y Piensa' se concreta en una serie de pasos. En primer lugar, los alumnos separan los residuos orgánicos que no se pueden comer, como la cáscara del plátano o los huesos de pollo, de los que sí se podrían haber comido, como un trozo de tomate o un yogur sin escurrir.

A continuación, pesan de forma sistemática y exacta los residuos generados en relación a las comidas servidas y lo hacen bajo la supervisión de un monitor del comedor. Registran los resultados en unos gráficos y, al mismo tiempo, piensan. Es decir, toman conciencia de que dejar perder la comida también significa desaprovechar los recursos naturales, humanos y técnicos necesarios para producirlo, transportarlo o cocinarlo.

En el último paso, los niños y niñas proponen unos objetivos a alcanzar, en función de las posibilidades de cada grupo de niños. La fijación de estas metas será una herramienta de motivación que los anime a seguir adelante con el 'Pesa y piensa'.