Un millar de personas se han concentrado este lunes al mediodía en la plaza de la Font de Tarragona para rechazar las actuaciones policiales durante el 1-O. Durante la concentración se ha dado una cara y una cruz. Por un lado, el acto ha comenzado con mucha tensión y un fuerte abucheo contra concejales socialistas del gobierno municipal, con consignas como "botiflers", "fuera, fuera" y "dais vergüenza". De hecho, una pancarta donde se podía leer "Shame" -vergüenza en inglés- ha abierto la protesta. Algunos concejales han tenido que encajar con resignación los gritos de la gente. La otra cara de la moneda se ha dado con la entrada en la plaza de un camión con una veintena de bomberos, recibidos como héroes, entre fuertes aplausos y gritos de "sois cojonudos". La gente se ha abierto para facilitarles un pasillo hasta las puertas del Ayuntamiento, donde nuevamente han sido ovacionados por su colaboración en la defensa de algunos colegios electorales.
La multitud congregada en la plaza de la Font ha recibido a los bomberos y a los políticos, como los buenos y los malos de la película, en una protesta marcada por este contraste. Cuatro concejales del PSC -Elvira Ferrando, Pau Pérez, Francesc Roca y Ana Santos-, con ausencia del alcalde, han tenido que aguantar los silbidos y gritos de la multitud, con gritos de "Ballesteros, dimisión". Se han vivido algunos momentos de tensión cuando algunos de los congregados han reprochado a los concejales que el gobierno municipal no haya tenido más firmeza ante la represión policial que sufrió la ciudad, sobre todo con las cargas policiales en la Rambla Nova, durante la entrada de la policía española en el IES Tarragona. El millar de personas concentradas en la plaza de la Font, con una pancarta donde se denunciaba "shame", han dejado de silbar y han empezado a aplaudir con entusiasmo cuando ha llegado el camión de bomberos en medio de la plaza y han desfilado hasta una veintena de bomberos. Muchos se han acercado para agradecerles el trabajo realizado por el cuerpo para defender y proteger, a título personal, los colegios electorales. "No somos más héroes que toda la gente que está aquí, estábamos todos en el mismo bando, éramos uno más", ha afirmado un bombero, Sergi Feijoo, visiblemente emocionado por el recibimiento. "Vimos una represión muy brutal, desmesurada, a mí me indignó, todavía estoy alterado", ha añadido. "Tengo una mezcla de sentimientos, la represión me da rabia, pero también emoción y alegría al ver cómo la gente salió a la calle", ha añadido. Actualmente el cuerpo de Bomberos en Tarragona cuenta con poco más de una cincuentena de efectivos. Ante la puerta del Ayuntamiento, la veintena de bomberos, vestidos con la chaqueta naranja y el casco, han saludado a los tarraconenses concentrados en la plaza. El Gobierno catalán también ha trasladado la movilización a este punto de la ciudad. El delegado en Tarragona, Òscar Peris, se ha mostrado preocupado por una actuación desproporcionada de la policía contra gente que sólo quería ejercer su derecho a voto, sobre todo a niños y ancianos de pueblos pequeños. "Hacemos una valoración preocupante, creemos que la actuación de la Guardia Civil y de la Policía Nacional ha sido desproporcionada a todos los niveles, y en la demarcación de Tarragona en especial en los pueblos pequeños, donde se han ensañado con ancianos y niños; por lo tanto toda nuestra solidaridad con esta gente que ha sufrido estas agresiones tan descaradas", ha manifestado Peris. Uno de estos pequeños pueblos que sufrieron cargas es Sarral (Conca de Barberà), donde este lunes se ha celebrado una concentración de condena a las actuaciones policiales, con cerca de 200 personas. También se han convocado en muchas otras poblaciones tarraconenses, como Reus, Valls, Vila-seca y Salou. 'Perfomance' de los universitarios En la URV también se han convocado concentraciones de rechazo a las actuaciones policiales. La Universidad ha convocado a la comunidad a manifestarse frente a campus y centro. Los universitarios de la URV han llevado a cabo en el campus Catalunya una performance simbolizando el entierro de la democracia, con las manos alzadas y la boca tapada ante unas urnas. "El estado español no podrá callar la voz de Cataluña y seguiremos saliendo a las calles ", ha declarado Oriol Sales, portavoz del SEPC en la URV. En el marco de la protesta, centenares de jóvenes han cortado durante un rato la avenida de los Países Catalanes. También ha habido concentraciones en Sescelades y en el Rectorado.
