Miquel Casellas: "La fiesta mayor debe pertenecer al pueblo"
22 de julio de 2019 a las 07:37h
Las fiestas mayores de nuestras localidades pertenecen al pueblo que las conserva dentro de sus tradiciones más ancestrales. La mayoría de actos que se llevan a cabo tienen una historia detrás que ha ido actualizándose con el paso del tiempo hasta convertirse en lo que tenemos actualmente. Siempre ha habido propuestas nuevas que se han mantenido y otras que han desaparecido con el paso de los años por muchos y variados motivos. Yo soy un fan incondicional de los Esgangalats de Calafell que han sabido devolver la fiesta mayor al pueblo que es lo que corresponde. Sus actividades están pensadas principalmente para que los vecinos del municipio disfruten. Hace un par o tres de semanas disfruté mucho del estirón de cuerda que tuvo lugar en la playa de Calafell entre Popets y Terrossos. Allí había más de 200 personas tirando arriba y abajo, haciendo país y haciendo pueblo. Trabajaban la convivencia, el esfuerzo, la identidad y en definitiva disfrutaban de este simple acto de fiesta mayor de toda la vida que podría ser tirar la cuerda con un presupuesto cero. A mí siempre me han hecho mucha gracia estos conciertos multitudinarios que han tenido lugar en El Vendrell donde se han buscado grupos o propuestas musicales que quedaban lejos del nivel del municipio. Llenar el Botafoc con más de 5.000 personas como se había hecho en la época dorada de Raul Buira yo creo que no debería ser la filosofía básica de la fiesta. Si que aquella noche como las noches de los 40 Principales la Estación de tren de El Vendrell registraba un número extraordinario de visitas igual que todas las zonas posibles de El Vendrell estaban ocupadas por vehículos que al día siguiente como muy tarde tocaban el dos cabezas a sus destinos. Para este tipo de propuestas uno va a otras localidades más grandes y no ve como buena parte del presupuesto de fiesta mayor se va en esta intención de postureo del político de turno que no ha sabido encontrar el punto exacto de su fiesta mayor. La fiesta mayor de El Vendrell como todas deberían ser participativas de la realidad del pueblo del momento. No podemos quedarnos anclados en lo que ponen los documentos amarillentos de la rectoría de hace 300 años porque el mundo evoluciona y aunque tengamos en cuenta nuestras raíces, nos toca vivir el presente y también debemos tenerlo en cuenta porque a él somos realmente a quien pertenecemos. Si siguiéramos esta filosofía excluyente hoy en día no bailaríamos sardanas, ni haríamos castillos porque estos fenómenos culturales hace dos días que los tenemos incorporados a nuestras tradiciones y parece que los íberos del cementado poblado de las Guàrdies entre hornada y hornada bailaban una sardana mientras miraban caer el sol en el horizonte. Yo siempre he encontrado mucho más interesante las fiestas de los barrios que la fiesta mayor de El Vendrell porque la gente se moviliza mucho más por barrios que por Santa Anna cuando para muchas personas son simples días de fiesta con algo interesante para ir a ver. La gracia es que el pregón o la inauguración de la fiesta mayor sea alguna persona o entidad del municipio. Esto de contratar a estos humoristas que te adaptan cuatro cosas de su fórmula al pueblo de turno donde lo contraten pierde la gracia de muchas cosas. La gracia de la fiesta mayor es que llegue de un modo u otro a muchos lugares del municipio. No hace falta que hagan castillos en la plaza más alejada, pero sí que actividades como cine al aire libre u otras similares se puede aprovechar para conquistar nuevos espacios para la fiesta y romper el circuito de siempre que todos conocemos hace décadas. Cuanta más gente y espacios se impliquen mejor de una manera gradual, pero cuanto más amplia sea más gente puede participar. Muchas veces no es un tema de presupuesto, sino de imaginación y sino que vayan a Calafell y verán como con cuatro cosas se pueden hacer muchas cosas y la gente se lo pasa bien y participa y quien quiera grandes conciertos, pues un autobús y hacia Barcelona, cada cosa en su lugar. Muy buena fiesta mayor a todo el mundo aldeanos, forasteros y sobrevenidos. Miquel Casellas