La Audiencia de Lleida ha desestimado el recurso presentado por la defensa del padre de Nadia Nerea, Fernando Blanco, en el que se pedía el levantamiento de la prisión preventiva. Según su abogado, la medida cautelar es "improcedente" y "desproporcionada" y por este motivo solicita su libertad. La sala ha decidido, sin embargo, mantener la prisión provisional al considerar que no se alega en este recurso nada nuevo respecto a las otras resoluciones y, en cambio, siguen estando sobre la mesa los mismos indicios inculpatorios que apuntan a que el acusado cometió presuntamente un delito de estafa agravada. Según estos indicios, recoge el auto, el investigado habría utilizado la asociación Nadia Nerea para, para su beneficio propio y aprovechando la enfermedad de su hija menor, recaudar grandes cantidades de dinero a través de donaciones de terceros que creían que el dinero se destinaría al tratamiento de la niña.
La defensa de Blanco impugna la prisión provisional basándose en el tiempo que ha transcurrido desde que el juez adoptó esta medida y porque no existe, según el acusado, el delito de estafa denunciado, ya que asegura que los fondos recaudados fueron para financiar los costes "enormes" del tratamiento de la grave enfermedad de su hija. Considera también que no existen razones para que siga en prisión de manera provisional ya que no hay riesgo de destrucción de pruebas, ni riesgo de fuga porque su familia vive en España, ni riesgo de reincidencia, ya que no tiene antecedentes penales. La Audiencia, sin embargo, no lo ve así. Precisamente por la gravedad de los hechos y las consecuencias que se pueden derivar, la Sala sigue considerando que existe riesgo de fuga, también por el hecho de que el acusado ya intentó huir a otro país con su familia al inicio de la investigación. Además, se tiene en cuenta también que la fuga podría ser posible teniendo en cuenta que el investigado, podría tener capacidad económica para hacerlo por la gran cantidad de dinero que se calcula que habría conseguido con el engaño. El 14 de noviembre de este 2017, el juez de la Seu d'Urgell terminó la investigación a los padres de Nadia por estafa y concluyó que veía indicios de delito, que apuntan a que los dos encausados, Fernando Blanco y Marga Garau, habían estado dedicándose conjuntamente y de manera acordada a "orquestar una estafa utilizando a su hija enferma de once años". "Los investigados hicieron uso de su hija, menor, diagnosticada de Tricotiodistrofia, para recaudar fondos con la excusa de destinarlos a su tratamiento", aseguraba el juez en su escrito. Según la investigación de los Mossos d'Esquadra, los investigados habrían recaudado 1.111.317,55 euros en donativos para el tratamiento médico de su hija, que padece una enfermedad rara, a través de cuentas bancarias. No se ha podido establecer, sin embargo, la cantidad que podrían haber recaudado en efectivo. De los 1,1 millones, concreta el escrito, la pareja se habría gastado 792.417,16 euros. En cambio, según el auto del juzgado de la Seu d'Urgell, los padres sólo acreditaron gasto médico privado por valor de 4.000 euros. De la fase de instrucción también se desprende, según el juez, que la pareja no tenía ningún otro ingreso que las donaciones que recibía y que los padres de Nadia utilizaban este dinero para pagar facturas tanto del supermercado como de hoteles o restaurantes donde iban. Incluso utilizaban el dinero de las donaciones para comprar artículos en tiendas de electrónica, un coche y para pagar el alquiler de la casa familiar, entre otros. El padre de la niña, Fernando Blanco, seguirá pues en la prisión de manera provisional mientras que la madre, Marga Garau, sigue en libertad con cargos, por estos hechos, que se destaparon en el año 2016, cuando la niña tenía once años, en Organyà (Alt Urgell), el pueblo donde la niña iba a la escuela y muy cercano a Fígols, donde la familia residía. El municipio se había volcado intensamente en varias campañas para recaudar fondos para Nerea. La niña sigue con familiares ya que el juzgado retiró la custodia a los padres.