Hace aproximadamente un año, la discoteca Bloomsbury se instaló en el número 24 de la calle Mayor de Tarragona. Desde entonces, son muchos los vecinos de esta zona que se quejan del ruido elevado por las noches y de las múltiples peleas que se ocasionan en la puerta de esta, tal y como explica el Diari de Tarragona.
Los vecinos culpan a esta discoteca de las grietas e inclinaciones de algunos de los edificios. Afirman que el ruido y las vibraciones son los responsables.
También han explicado que el ruido está afectando a la salud mental de todos ellos, provocando estrés e insomnio y acusan a los propietarios de Bloomsbury de dejar la basura en la puerta del local.
Los propietarios de la discoteca, sin embargo, afirman que tienen toda la normativa en regla.