Son eventos programados con antelación, destinados a atraer a un público juvenil que viaja para practicar actividades deportivas, que permiten generar un importante colchón de ocupación, prever las necesidades de servicios con antelación y reducir de forma considerable el riesgo para los empresarios en temporada baja: entre un 75 y un 80% de las plazas entre Jueves Santo y Domingo de Pascua ya están reservadas por clubes y deportistas. Todo ello, según Roig, ha posibilitado que de los entre 35 y 40 hoteles abiertos el año pasado durante este período se pase a los entre 65 y 70 de este año, tres cuartas partes de los establecimientos asociados. Si, además, el tiempo acaba acompañando, los hoteleros confían en acabar ocupando las 7.000 plazas diarias que aún tienen a la venta. "Seguramente viernes y sábado santo rozaremos la plena ocupación en la mayoría de locales. Jueves y domingo quedará alguna cama vacía en nuestras comarcas", prevé el responsable de la entidad.
Este escenario de notable ocupación con la mayoría de establecimientos abiertos permite a los hoteleros prever una mejora de la ocupación de cara a los meses fuertes de calor. "Esto hace que abramos la temporada veraniega con un optimismo que no era así durante las últimas épocas. Venimos de un 2015 complicado por todo lo que trajo la guerra de Ucrania y Rusia, la paridad del rublo con el euro, porque teníamos muchos turistas de aquel origen y, a día de hoy, hemos podido diversificar más con turismo nacional como de los países británicos, Irlanda, Bélgica, Francia y también pequeños grupos de Austria y Grecia, que han venido ahora en temporada baja en pequeños vuelos chárter al aeropuerto de Reus", expone Roig. A estas captaciones para el próximo verano han contribuido también los precios, así como las ofertas de descuentos y promociones impulsadas.
Además, el sector también se ve aún favorecido en el ámbito internacional –especialmente en lo que se refiere a los turistas británicos e irlandeses, que reservan con mucha antelación y experimentan un crecimiento notable- por la inestabilidad y la situación geopolítica en el norte de África, Turquía, Túnez o Egipto, hecho que ha llevado a los touroperadores europeos a volver a mirar con interés los mercados catalán y español. La apertura de Ferrari Land, según Roig, debe suponer un "buen semáforo" para hacer más visible la oferta turística de la Costa Dorada, "no sólo en el Estado español sino también en Europa". Recuerda que Ferrari es "una de las cinco marcas mejor consideradas en el mundo", circunstancia que debe permitir mejorar las prestaciones y la imagen del sector turístico, con el objetivo de aprovechar el gancho para "fidelizar" a los turistas que lleguen atraídos por el nuevo equipamiento y por la "locomotora" del sector que se ha convertido Port Aventura.
Lleno de cuatro días en las casas rurales ebrenses Ajenos a estos cálculos y previsiones, los alojamientos rurales de las Terres de l'Ebre mantienen abierta su batalla particular para romper la profunda estacionalidad e irregularidad de su actividad a lo largo del año. También dentro de un período de ocupación turística con una dualidad muy pronunciada dentro de la misma semana y con una clientela habitual formada esencialmente por familias catalanas y, en menor medida, de zonas próximas como el País Valenciano. Prácticamente la totalidad de los 45 alojamientos –con unas 300 plazas- que integran Aturebre están reservados y colgarán el cartel de completo entre Jueves Santo y Lunes de Pascua. "Es muy parecido al año pasado: el primer tramo es más flojo y a partir del jueves se incrementa casi hasta el 100%", apunta Juanjo Bel, portavoz de la asociación. Durante este fin de semana previo y hasta el miércoles, calcula, la ocupación rondará un el 50%.
Bel reconoce también que para el sector del turismo rural ebrense es preferible una Semana Santa tardía como la de este 2017, si bien esta circunstancia puede no resultar decisiva en el porcentaje final de ocupación. "Casi es lo mismo. Si es en marzo, se reserva mucho más a última hora porque el tiempo es mucho más inestable. Abril te garantiza que las reservas se hagan con más tiempo", apunta. Este año la demanda ha tenido este comportamiento, especialmente, en lo que se refiere a los alojamientos situados en el delta del Ebro, que han sido los primeros en llenar de forma destacada. Pero no ha sido así en el caso de las casas situadas en la llanura interior, que han tenido que esperar casi hasta el final para cerrar las reservas. "Esperamos que se llenará igual, queda una vacía todavía", admite.