El programa EscolAqua arranca con la participación de los seis centros educativos del Tarragonès con el objetivo de que se conviertan en prescriptores del uso del agua del grifo y, así, contribuyan a concienciar del "enorme" impacto ecológico y económico de la utilización del agua embotellada. En la presentación este viernes, la asesora del proyecto, Anna Pió, ha explicado que los alumnos serán los encargados del diagnóstico, de la investigación y de la campaña comunicativa que dará a conocer los resultados a la comunidad educativa. El programa, impulsado por el Ayuntamiento de Tarragona y Ematsa, prevé incorporar otros centros educativos del territorio el próximo curso. Los alumnos de la escuela Marcel·lí Domingo y Sant Salvador de Tarragona; los de Arquitecte Jujol y del Sant Sebastià de Els Pallaresos; los de la escuela de la Canonja; y los del Institut-escola de l'Agulla del Catllar participarán hasta finales de curso del programa EscolAqua. El director-gerente de Ematsa, Daniel Milan, ha destacado que "cada segundo se producen 20.000 botellas de plástico y, de estas, el 60% van a parar al mar. El agua que distribuimos tiene un impacto ambiental menor, de hecho, contamina 1.000 veces menos que el agua del grifo", ha dicho Milan.
Así, los objetivos principales de esta iniciativa son superar las resistencias sobre el uso del agua del grifo para reducir la huella de carbono del consumo del agua de boca, generar y transferir conocimientos de Ematsa sobre el agua, su consumo y gestión a la comunidad educativa e impulsar una red de colaboración entre las escuelas, el consistorio y Ematsa.
Según Pió, el proyecto contempla varias fases, entre ellas la diagnosis, para conocer el uso que se hace del agua de boca, seguida de una fase de investigación. "Los niños serán los que se desplazarán a las instalaciones de Ematsa para ver qué controles se deben hacer, o en otros puntos, como el servicio de captación del sistema de distribución de agua", ha detallado la asesora del programa. A continuación, se realizará una campaña comunicativa, entre la comunidad educativa, para exponer los resultados del cruce de los datos obtenidos de las dos primeras fases.
Y es que, según ha explicado Pió, "todos los centros estarán coordinados mediante una plataforma digital, donde podrán compartir mejoras o inquietudes". Con todo, cada centro buscará "la mejor manera" para exponer los resultados, mediante la elaboración de trípticos o bien de vídeos. Además, está previsto que de cara al curso que viene se puedan incorporar otros centros educativos.