Los donantes de órganos se han triplicado en un año en Lleida, pasando de los 5 en 2017 a los 15 en 2018. Una de las explicaciones de este aumento es que, aunque en los últimos años, los donantes más habituales eran las personas con muerte cerebral, comienzan a aumentar los donantes de asistolia controlada. Son aquellos pacientes ingresados en estado crítico por patologías cerebrales, respiratorias o cardiológicas en situación irreversible que no responden al tratamiento y que, con la familia, se decide retirar el tratamiento. En cuanto a los leridanos que recibieron algún órgano, en el año 2018 fueron 67, 11 más que el año anterior. De estos, 47 recibieron un riñón, 8 un hígado, 5 un corazón y 7 un pulmón. Además del incremento de donantes, el año pasado en Lleida no se registró ninguna negativa a donar los órganos de familiares. En Lleida, la media de edad de los donantes es de 63 años y de los 15 donantes de 2018, 4 fueron mujeres y 11 hombres. En este territorio, la lista de espera para ser trasplantado es de 66 personas, una cifra muy similar a la de los 65 de 2017.
Son datos hechos públicos este martes en el Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida, el segundo centro hospitalario no trasplantador de Cataluña en cuanto a número de donantes, solo por detrás del Parc Taulí de Sabadell.