Los delitos registrados durante el Carnaval de Vilanova i la Geltrú del año pasado bajaron un 19% en comparación con las cifras de 2016, según ha hecho público este martes la jefa del Área Básica policial de los Mossos d'Esquadra en el Garraf, Rosa Gubianes. La cifra se mantiene en descenso durante las últimas ediciones, y se sitúa en niveles "muy bajos" si se tiene en cuenta que se trata de varios actos multitudinarios que se alargan durante prácticamente una semana, ha asegurado. Según la jefa de los Mossos en la comarca, la redistribución de los efectivos policiales es el motivo principal de la bajada. Por otra parte, el dispositivo de seguridad de este Carnaval, que arranca el jueves, engloba a 321 efectivos de los Mossos d'Esquadra y la Policía Local, que incidirán en los controles de alcoholemia, en evitar la distribución de alcohol a menores y en prevenir las agresiones sexuales.
Rosa Gubianes ha detallado que, durante la última edición del Carnaval, en Vilanova se registraron 64 delitos, la mayoría de los cuales fueron hurtos leves y robos en el interior de vehículos. Es una cifra que va a menos cada año, ha asegurado, aplaudiendo que se trata de un nivel de delincuencia "bajo" en proporción al volumen de asistentes que reúnen los actos centrales del Carnaval. Preguntada por los motivos que explican este descenso, Gubianes ha señalado a "la presencia policial reconducida a los puntos donde hay más hechos", destacando que la distribución de agentes uniformados y vehículos logotipados en los grandes bailes del viernes, domingo y martes ha provocado un efecto disuasorio hacia los delincuentes. 321 efectivos policiales durante todo el Carnaval En cuanto a esta próxima edición del Carnaval, en conjunto, el cuerpo de Mossos d'Esquadra prevé desplegar 126 agentes, destinados principalmente al operativo antiterrorista y a los controles de alcoholemia y drogas en los accesos de la ciudad. Al mismo tiempo, se prevé la colaboración con el cuerpo de la Policía Local, que desplegará 195 efectivos entre Jueves Lardero y Miércoles de Ceniza. El jefe del cuerpo policial de la ciudad, Dionís Ginés, ha destacado que el trabajo de los agentes se centrará en supervisar que no se distribuye alcohol a menores –tanto en los establecimientos como en las carrozas participantes en el desfile del Arrivo- y en prevenir agresiones sexuales como la que se produjo el año pasado después del baile del Vidalot, el martes por la noche. Ginés ha destacado que reforzarán la divulgación de la campaña 'No es no', y que se mantendrá la presencia policial uniformada y de paisano en los bailes del viernes del Arrivo, domingo de las Comparsas y martes del Vidalot para disuadir cualquier intento de agresión y, si se produjera algún caso, atender con rapidez a la víctima. Si llega este extremo, el jefe de la policía ha recordado la importancia de avisar a los agentes para agilizar la búsqueda de los agresores. Lloveras sitúa la protesta de las Comparsas dentro de la "normalidad" Por otra parte, en cuanto a la protesta extendida entre varias entidades de las Comparsas, que han anunciado que no accederán al balcón del ayuntamiento como rechazo a la presencia de representados políticos que han avalado la aplicación del artículo 155 de la Constitución, el gobierno lo ha situado dentro de la "normalidad". Según la alcaldesa, Neus Lloveras, "es legítimo aprovechar el Carnaval para hacer reivindicaciones" y ha asegurado que la crítica "encaja perfectamente con el Carnaval de Vilanova", mientras ha pedido a las entidades que no "pongan en riesgo la fiesta".
