La fiesta anual de la colina de la Seu Vella de Lleida se ha vivido este domingo en medio de la preocupación por la intervención de las cuentas de la Generalitat que ha paralizado las obras de restauración proyectadas en el monumento más emblemático de la ciudad. El director del consorcio del Turó, Joan Baigol, y la asociación de Amigos de la Seu Vella reclaman una solución lo antes posible y que no se perjudique la candidatura del conjunto monumental para ser declarado Patrimonio de la Humanidad. Los trabajos que debían comenzar de forma inminente preveían actuaciones en el claustro, en el campanario y en la puerta de los Apóstoles de la antigua catedral de Lleida. Una inversión de un millón y medio de euros, de los cuales 400.000 los aportaba el ministerio de Cultura y el resto el gobierno catalán. Baigol asegura que "estamos expectantes a que la situación se desbloquee y que se puedan hacer unas obras que son importantes y necesarias".
El presidente de los Amigos de la Seu Vella, Joan Ramon Gonzàlez, ha pedido que las partidas presupuestarias que ya estaban comprometidas para la restauración del monumento "no se pierdan". La entidad cada año organiza actos festivos y lúdicos el último domingo de octubre, coincidiendo con el Día de la Seu Vella, para demostrar el aprecio de los leridanos al conjunto monumental que aspira a ser reconocido patrimonio mundial por la Unesco. La documentación definitiva de la candidatura estará terminada dentro de un año. Obras temporalmente detenidas El 22 de septiembre el consejero de Cultura, Lluís Puig, alertó de que la intervención del presupuesto de la Generalitat por parte del Ministerio de Hacienda paralizaba las obras previstas en el monumento, en concreto, los trabajos para consolidar la cubierta del claustro y los pisos interiores del campanario y la restauración de la puerta de los Apóstoles. A pesar de todo, el director del consorcio del Turó confía en que la parada sea corta y que pronto se reanude la tramitación para adjudicar las obras, que deberían comenzar el año que viene con un plazo de ejecución de once meses. Baigol recuerda que desde el consorcio ya lo tienen todo a punto para "convivir" con las obras y afrontar las limitaciones que comportará, por ejemplo, tener el claustro lleno de andamios o la imposibilidad de subir al campanario. Incluso se habían previsto visitas especiales con los restauradores para dar a conocer el proceso para arreglar la puerta de los Apóstoles. Ante esto, "ahora lo único que nos preocupa es que se desbloquee la situación, se hagan todos los trámites administrativos pendientes y las obras comiencen cuanto antes mejor". Por su parte, Joan Ramon Gonzàlez ha afirmado que desde los Amigos de la Seu Vella viven con "tristeza" el aplazamiento de los trabajos y les preocupa que "las circunstancias que vive el país" los retrasen aún más. "El miedo que tenemos es que las partidas presupuestarias no se ejecuten cuando toca y cuando se cambie de ejercicio se acaben perdiendo porque el dinero se destine a otro concepto", ha explicado. Por lo tanto, la reclamación es que "la Seu Vella no se abandone y las obras comiencen la primavera del año que viene". Reorientación de la candidatura Paralelamente, lo que sí avanza es el trabajo para reorientar la candidatura a Patrimonio Mundial de acuerdo con los criterios que marca la Unesco, una candidatura que actualmente está en la lista indicativa del estado español. Baigol ha explicado que la primavera que viene se hará una presentación previa del expediente al Consejo de Patrimonio del Ministerio de Cultura y el expediente definitivo se entregará en otoño. A partir de entonces, ya podrá pasar la evaluación definitiva del organismo internacional en París. Preguntado sobre las posibles repercusiones en la tramitación a raíz de la declaración de la República catalana, el director del consorcio del Turó de la Seu Vella ha asegurado que "por ahora trabajamos con el marco único que tenemos que es el actual, pero si se tuviera que hacer por otro lado haríamos lo que fuera". Y ha puntualizado que "todo lo que llevaremos al Consejo de Patrimonio previamente habrá pasado por la Generalitat porque, de hecho, quien lo presenta en Madrid es el gobierno autónomo, por lo tanto, en todo caso estaríamos en todas las listas". Sobre esta cuestión, el presidente de los Amigos de la Seu Vella, Joan Ramon Gonzàlez, ha comentado que "podría retrasar el proceso pero si finalmente la República se consolida podría pasar al contrario, que fuera más rápido porque Cataluña propiamente no tendría patrimonio declarado sino que sería heredado" y ha puesto el ejemplo de cómo se consiguió agilizar la declaración de las fiestas del fuego de los solsticios de verano como patrimonio inmaterial de la Humanidad presentando la candidatura a través de Andorra. En todo caso, ha insistido en que el escenario es de "incertidumbre". Actividades lúdicas La fiesta anual del monumento ha llenado de actividades la colina de la Seu Vella. El programa ha incluido un concurso de pintura rápida, un encuentro de coleccionistas, juegos de madera, una exhibición de vehículos históricos y el mercado 'Seuvellamania' con productos relacionados con la antigua catedral. Todo ello animado a ritmo de batucada. Los actos relacionados con el Día de la Seu Vella comenzaron ayer sábado por la noche. Los Amigos de la Seu Vella entregaron los diferentes premios y distinciones de 2017 en un acto en la Sala de la Volta del edificio de la Canonja con una glosa que leyó el director del Orfeó Lleidatà, Xavier Quinquillà. Son galardones que distinguen la investigación, la creatividad y la divulgación sobre el conjunto monumental. También hubo la actuación del coro Veus.Kat y se organizó una cena con degustación de productos inspirados en el monumento bautizado como 'Cómete la Seu Vella otra vez'.
