El Ayuntamiento de Linyola amplía el cementerio municipal, que se había quedado pequeño y solo quedaba espacio para unas pocas tumbas. Se construirán 50 nichos nuevos y un expositor tipo vitrina donde se mostrará el antiguo carro funerario municipal, que fue restaurado recientemente.
Àlex Mases, alcalde de Linyola, explica que esta ampliación ocupará el ala derecha de la parte nueva del cementerio y que aún queda mucho espacio para seguir ampliando el cementerio en un futuro. "Con la construcción de estos 50 nichos nuevos ampliamos por tiempo la necesidad de espacio en el cementerio de Linyola. También queremos aprovechar esta ampliación para construir una vitrina donde se pueda mostrar el antiguo carro funerario del pueblo, que justamente terminamos de restaurar hace unas semanas y que de alguna manera explicará cómo se llevaban a cabo los entierros en Linyola a principios del siglo pasado. Así pues, el cementerio no solo será un espacio de despedida de nuestros vecinos, también tendrá su rincón 'museo' que describirá parte de nuestra historia", apunta el alcalde.
Las obras de ampliación las está llevando a cabo la empresa Roc Oliva de Linyola. El presupuesto es de aproximadamente 40.000 euros. El alcalde prevé que en primavera ya estará expuesto para todo el que lo quiera ver el carro funerario.