Desde este martes, un grupo de unas siete mujeres que han sufrido alguna intervención para el tratamiento de un cáncer de mama ya utilizan la piscina del complejo deportivo WIN de forma gratuita. El Ayuntamiento de Tortosa y la Liga Contra el Cáncer en las Comarcas del Ebro han suscrito un convenio de colaboración mediante el cual se facilita que las personas afectadas por la enfermedad puedan llevar a cabo actividad deportiva en la piscina municipal como parte de la terapia de recuperación.
Este jueves, la alcaldesa Meritxell Roigé, la teniente de alcalde de Deportes, Cinta Espuny, el presidente de la Liga Contra el Cáncer en las Comarcas del Ebro, Paco Vallespí, y la responsable de los grupos de autoayuda de la Liga, Montse Aixendri, han explicado los detalles que supone este convenio. La alcaldesa ha enmarcado el acuerdo recordando que "desde el primer momento el complejo WIN no sólo ha trabajado para ofrecer unas instalaciones deportivas de calidad, sino también para facilitar que a través del deporte podamos hacer salud". Y en este sentido, el presidente de la Liga en el Ebro ha añadido que "hacer ejercicio físico, ya desde el primer momento, es muy importante para todas las personas que han seguido un tratamiento de cáncer". Por eso, Paco Vallespí se ha mostrado muy satisfecho por el acuerdo establecido con el Ayuntamiento de Tortosa y ha agradecido la "buena voluntad del consistorio" para hacerlo posible.
La responsable de los grupos de autoayuda ha puesto como ejemplos los casos de mujeres que deben ser sometidas a algunas intervenciones para el tratamiento de cáncer. Según explica, después de la intervención estas personas pueden sufrir alguna inflamación o que les quede el brazo afectado: "está demostrado que la práctica deportiva dentro del agua se convierte en una manera de recuperar movilidad y elasticidad", ha remarcado Montse Aixendri.
El acuerdo con la Liga Contra el Cáncer en las Comarcas del Ebro supone poder utilizar uno de los carriles de la piscina del complejo WIN durante una hora del mediodía, los martes y los jueves. Cuentan con el apoyo de una fisioterapeuta especialista que les guía en la actividad. Las personas usuarias deben contar con un certificado médico, y previamente son entrevistadas para conocer las condiciones físicas y adecuar la actividad a cada caso.