El Padre Ángel Olaran, misionero que desarrolla su labor solidaria en Etiopía, lo ha dejado bien claro: "Democracia, derechos, igualdad, civilización, sociedad cristiana... palabras que nos ponemos en la boca sin ningún tipo de vergüenza. De la justicia hemos hecho ciencia ficción". Así de contundente se ha mostrado Abba Melaku, como se le conoce en África, en el acto de investidura de doctor honoris causa de la Universitat de Lleida (UdL), un honor que no ha dudado en hacer extensivo a todos los que trabajan y viven en su amado pueblo de Wukro. Este "ángel de la guarda" o "ángel de Dios", eso es lo que significa melaku, humilde de corazón y sensato de cabeza, ha conmovido el aforo al llevar a escena una de sus máximas discursivas: "es bueno ser importante, pero más importante es ser bueno" o, dicho en forma de proverbio africano, "la boca del viejo huele mal, pero sus palabras son sabias". Olaran ha ofrecido un compendio detallado de los trabajos que ha desarrollado en Etiopía con la creación de escuelas, la integración de las mujeres en el trabajo, la transformación de bancales, el acceso a microcréditos, la construcción de pozos, la reforestación, la sanidad, la cultura..., y un repaso descarnado de las actuaciones del llamado Primer Mundo sobre el menospreciado Tercer Mundo en clave de justicia y de defensa de los pobres. "El dinero que se usa en guerras, pensiones vitalicias de los políticos, apoyos..." raramente son para ayudar al pobre, por eso "nunca una Constitución debería estar en manos de los políticos, sino bajo la inspiración de una sociedad civil apartidista", ha sentenciado. Para el Padre Olaran, tanto gobiernos como organizaciones (ONU, BM, FMI, OMC...) son cómplices y responsables de la situación actual en África, y de la de los inmigrantes y refugiados en los países de destino, que no de acogida. "Europa ha retirado de su vocabulario la memoria histórica", ha dicho en relación con estos últimos, porque, antes como esclavos y ahora como migrantes, "comparten una fosa común, el fondo del mar", a causa de "la legislación injusta de Occidente". En este sentido, el rector de la UdL, Roberto Fernández, ha señalado que "lo que no queremos escuchar es que la pobreza no proviene por definición de la dejadez individual, sino de un determinado sistema económico y de un orden planetario que produce profundas desigualdades personales y territoriales". Por eso, las opiniones del Padre Olaran son "como un estilete ético" que remueven la conciencia de las personas adineradas del Primer Mundo, ha manifestado. Por su parte, Xavier Pelegrí, profesor del Departamento de Geografía y Sociología, y director de Desarrollo y Cooperación de la UdL, ha destacado en su laudatio que a Àngel Olaran lo definen tres aspectos vitales: "su condición de hombre de Iglesia, su profundo conocimiento práctico de la injusticia que conlleva la pobreza y la desigualdad, y la posición de activista de la cooperación que ejerce desde hace tantos años". Tanto Olaran, como Fernández y Pelegrí han tenido palabras de agradecimiento para el ya desaparecido Àngel Pujol y para su hermano Josep M. Pujol, expresidente del Consejo Social de la UdL, que sigue velando por los proyectos que se impulsan desde el Centro de Iniciativas Solidarias Ángel Olaran de Mollerussa.
La UdL inviste como doctor honoris causa al Padre Ángel Olaran
16 de marzo de 2018 a las 22:13h
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