La playa de Sa Palomera de Blanes acoge el domingo la XVIII Misa del Alba

24 de septiembre de 2021 a las 15:50h

El próximo fin de semana las parroquias de Blanes organizan una nueva edición de una tradición que se ha seguido manteniendo y cumpliendo año tras año a pesar del frío, el mal tiempo o las inclemencias meteorológicas que puedan haber. Más concretamente, el próximo domingo será el turno de la XVIII Misa del Alba, una celebración religiosa de carácter muy popular, al más puro estilo del tipo de liturgias que celebraba en comunión con la naturaleza el obispo Pere Casaldàliga. La XVIII Misa del Alba del próximo domingo comenzará a su hora habitual, las 7 de la mañana, y se alojará en la entrada de la playa de Sa Palomera, donde una de las barcas hará de altar y la arena de la playa será el enclave de las sillas donde se sentarán los asistentes. Por segundo año consecutivo, la celebración litúrgica tendrá un aforo más reducido respecto al habitual, y se seguirán las medidas de contención COVID. Ya fue el año pasado cuando desde la organización, los consejos pastorales de las parroquias de Blanes, se decidió no suspender la Misa del Alba como un signo de la esperanza que no se quería perder a pesar de la dura realidad de la pandemia, y este año se ha seguido con el mismo objetivo. Se ha aumentado la superficie del espacio donde se sientan los feligreses, de forma que se puedan situar las sillas con la suficiente distancia de seguridad. También será necesario que todo el mundo lleve la mascarilla puesta y, en caso de no poder sentarse en alguna de las 100 sillas que se instalarán, si se hace en el bordillo del camino habrá que seguir manteniendo distancias de seguridad. Por último, cabe decir que el habitual desayuno compartido que se hace habitualmente una vez finalizada la misa, a base de ingredientes aportados por los participantes, también se ha tenido que suprimir de nuevo. A pesar de las medidas COVID, la Misa del Alba mantendrá su esencia que le confiere un carácter muy especial en relación al resto de actos litúrgicos que se celebran a lo largo del año. No tan solo participar de una eucaristía decididamente diferente, al airelibre, sino también dar la bienvenida a la nueva estación del otoño con la oportunidad de disfrutar de una salida de sol mecida por el mar.