El Ayuntamiento de Lleida implantará en los próximos meses un importante aumento de la pacificación del tráfico en la ciudad, mediante la implantación de zonas limitadas a 20 km/h (con preferencia para peatones) y a 30 km/h en siete barrios de la ciudad: el Centro Histórico, el Secà, Magraners, la Bordeta, Pardinyes, Balàfia y Ciutat Jardí.
Además, se implantarán nuevos corredores pacificados en calles secundarias de un carril por sentido para conectar los barrios con el centro de la ciudad. La idea es aprovechar calles largas que funcionan como ejes que conectan diferentes zonas, pero que no tienen el tráfico de otras vías principales y por lo tanto pueden ser también zonas 30. Un ejemplo puede ser la calle Alfred Pereña, aunque los técnicos del área de Movilidad aún están trabajando en el diseño de esta red. El objetivo es garantizar que se puedan hacer la mayoría de recorridos por la ciudad por vías pacificadas, mientras también se trabaja por la conexión y ampliación del carril bici.
Esta apuesta, que se completará durante el año 2019, hará que el 75% del centro de la ciudad (el espacio comprendido entre Passeig de Ronda y el Río Segre) esté pacificado. Estas iniciativas se irán ampliando en el futuro, buscando incrementar la seguridad vial para peatones y vehículos y facilitar la circulación por la ciudad tanto de las bicicletas como de los nuevos vehículos de movilidad personal, como los patinetes eléctricos.
Hasta ahora, antes de la aprobación de la modificación de la ordenanza para regularlos, estos aparatos sólo pueden circular por los carriles bici. La nueva ordenanza, pendiente de entrar en vigor, les permite circular legalmente por más zonas de la ciudad, siempre que tengan el tráfico pacificado. Es por ello que la Paeria quiere avanzar en la ampliación de estos recorridos pacificados, trabajando junto a los colectivos de usuarios de estos medios de transportes para facilitar sus desplazamientos por la ciudad.
La implantación de las zonas 20 y 30 irá acompañada de señalización vertical y horizontal y medidas de pacificación, como pasos de peatones elevados, la mejora de visibilidad en cruces, cambios en los aparcamientos y otras intervenciones puntuales para modular la velocidad de los vehículos. No está previsto anular carriles de circulación para vehículos.
Los cambios en los barrios
Todo el Centro Histórico pasará a tener el tráfico pacificado. Será zona 20 en el entorno de la plaza del Depósito y del antiguo Mercado de Santa Teresa y zona 30 el resto. También será zona 20 toda la zona comprendida entre avenida del Segre, Rambla Ferran y la prolongación de Príncipe de Viana y en un futuro también se prevé convertir en zona 20 las nuevas calles con plataforma única de Magraners.
En Ciutat Jardí, será zona 30 el espacio comprendido entre las calles Enric Farreny, Rovira Roure, Vall Ferrera y Vall Fosca. En Balàfia, las calles situadas entre las avenidas Alcalde Porqueres, Onze de Setembre, Marimunt y Pinyana. En el Secà de Sant Pere, las calles situadas al este de la avenida Llibertat y Camí de Marimunt (casi todo el barrio). En Pardinyes, el triángulo situado entre Xavier Puig Andreu, avenida Pearson y la rambla Corregidor Escofet. Todas las calles del núcleo tradicional de Magraners (entre la carretera de Tarragona y la calle Camp) y en la Bordeta, el espacio comprendido entre las avenidas Pla d'Urgell, Palauet y Flix.
Estas nuevas zonas 20 y 30 completarán las ya existentes, principalmente en torno a varias escuelas y los hospitales de la ciudad.