La madre de Ramon Franch ha declarado este martes en el juicio que se celebra en la Audiencia de Tarragona que el 18 de junio de 2015, el día de la desaparición de Carme Gallart, estuvo con su hijo durante buena parte de la mañana. Visiblemente emocionada, la mujer ha afirmado que su hijo le pidió que se vieran para hablar de su crisis matrimonial y ella, que se disponía a ir de compras a unos grandes almacenes de la ciudad, accedió. Según la madre del acusado, ella salió de Reus en autobús, llegó a Tarragona sobre las diez de la mañana y estuvieron juntos hasta las dos y media de la tarde. Primero, según ha relatado, acompañó a su hijo a hacer unas gestiones en Ematsa, la empresa de aguas, y posteriormente estuvieron charlando en un bar de la zona de avenida Catalunya. Respondiendo a las preguntas del fiscal, la mujer se ha mostrado convencida de que estos hechos se produjeron el 18 de junio y no otro día porque prefiere ir a comprar los jueves y por la proximidad de la verbena de San Juan y de su aniversario. También ha afirmado que, en un primer momento, su hijo le había pedido desde la cárcel que no hablara de este encuentro porque los mossos y "una gentada" le harían preguntas y ya tendría ocasión de explicarlo "otro día".
La madre del acusado ha relatado este martes una posible coartada de su hijo sobre el día de la desaparición de la víctima, Carme Gallart. Según la mujer, el 18 de junio de 2015 ella se disponía a ir de compras a unos grandes almacenes de Tarragona por la proximidad de San Juan y el día de su aniversario, el 29 de junio. "Me llamó que quería subir para hablar conmigo en Reus, porque se ve que tenía un poco de conflicto con Mila -su mujer- y ya le dije que bajaba yo", relató a preguntas del abogado de la defensa. La mujer ha detallado que fue de Reus a Tarragona en autobús y que llegó a la ciudad sobre las 10 de la mañana. Su hijo, ha añadido, la recogió en la parada y le acompañó a hacer unos trámites en la empresa de aguas. Posteriormente, Franch le propuso que fueran a "un lugar tranquilo para hablar". Así pues, aparcaron el vehículo en el aparcamiento de la avenida Catalunya, según la madre, y fueron a una cafetería cercana. Durante la conversación, Ramon Franch le estuvo explicando que estaba "en un trámite de casi separación" con su mujer. Ella le aconsejó que no se precipitaran y que acudieran "a un psicólogo" para que les ayudara. En un momento dado, Franch "se dio cuenta de que se había dejado el móvil en el coche, lo fue a buscar y subió enseguida", según ha admitido la madre. Según la mujer, el tiempo "pasa muy rápido" y calcula que estuvieron charlando, también de su padre enfermo, hasta las dos y media de la tarde, cuando ella se fue de compras. Muy emocionada y entre lágrimas, la madre del acusado ha defendido este miércoles, a preguntas del fiscal, que está convencida de que el encuentro se produjo el 18 de junio de 2015 y no otro día porque "era una fecha señalada". Según ha insistido, lo era por la proximidad de la verbena y de su aniversario, y porque prefiere ir a comprar los jueves y no los demás días de la semana. Cuando el fiscal le ha preguntado cuándo recordó este encuentro con su hijo -dado que hasta ahora no se tenía constancia ni nadie había hecho referencia-, la madre ha afirmado que lo recordó "enseguida", pero que su hijo le pidió desde la cárcel "que no lo dijera" porque los mossos y mucha gente "le harían preguntas" y ya tendría ocasión de explicarlo "otro día". En varios momentos de la declaración, la mujer se ha quejado de que no entendía las preguntas del ministerio y público y ha verbalizado que lo está pasando muy mal. Cabe recordar que, según los Mossos d'Esquadra, las antenas de telefonía móvil ubicaron a Franch el 18 de junio de 2015 en Els Pallaresos a las 10:38 horas de la mañana, lo cual sería incompatible con la versión que ha ofrecido su madre, según la cual estaban juntos en Tarragona. Según los investigadores, desde entonces, el terminal del acusado no volvió a dar señal hasta las dos de la tarde, en el aparcamiento de la Bajada del Toro, donde también se activó el teléfono de la mujer desaparecida. Por su parte, la mujer del acusado declaró en este mismo juicio que, el día de los hechos, salieron de casa juntos a primera hora con su Audi A1 e hicieron algunas gestiones fuera de la oficina. Posteriormente, dijo que él se fue a hacer más "gestiones suyas", según creía recordar en Ematsa, y que ella se había ido caminando hasta la inmobiliaria. Según relató, él llegó a casa para comer pasadas las tres de la tarde. Durante la sesión de este miércoles, la hermana de Franch también ha explicado que el acusado y su mujer tenían que ir con ellos a Benasque a pasar el fin de semana del día 20 y 21, pero su hermano le comunicó por teléfono que no irían porque se había enfadado con la pareja. El día 20 sería cuando, presuntamente, Franch habría conducido con un vehículo prestado hasta una zona de Huesca para deshacerse del cadáver de Gallart, que habría ocultado dentro del maletero. Su hermano, por su parte, ha recordado la afición de Ramon Franch por las motos y le ha definido como una "buena persona, dispuesta a ayudar" y, a ellos, como "una familia normal". Este miércoles también ha comparecido la farmacéutica de Els Pallaresos, quien ha relatado que vio a Carme Gallart dos días antes de su desaparición. Según ha declarado, la mujer estaba "un poco ansiosa" y se medicaba por depresión, y manifestaba que "estaba pendiente de una resolución que tenía que tener y que esto no le dejaba decidir sobre su futuro". La última vez que la vio, Gallart le dijo que le debían mucho dinero porque le habían estafado y que confiaba en que el problema "se tenía que solucionar ya". Precisamente, según la fiscalía, los mossos y la acusación particular, Franch urdió un plan para matar a la mujer para evitar la celebración de un juicio en el que se enfrentaba a seis años de prisión y al pago de 1,5 MEUR por un delito de estafa contra la mujer desaparecida en Els Pallaresos. Ramon Franch se enfrenta a penas de 15 años de prisión por homicidio y de 20 años por asesinato, según la fiscalía y la acusación particular, respectivamente. La defensa, en cambio, mantiene que es inocente. La vista continuará este miércoles con la declaración de varios peritos, entre ellos agentes de los Mossos d'Esquadra que analizaron los movimientos de Franch a partir de las antenas de telefonía móvil. El acusado está previsto que declare el jueves ante el jurado popular, una vez se hayan practicado todas las pruebas testificales y periciales.