La lluvia y la mala visibilidad anulan la mayoría de las exhibiciones del festival Lleida Air Challenge

04 de junio de 2017 a las 15:14h

La lluvia y la mala visibilidad han obligado a anular la mayoría de las exhibiciones acrobáticas del cuarto festival aéreo Lleida Air Challenge en el aeropuerto de Alguaire. A pesar de todo, un millar de personas se han acercado hasta el aeropuerto atraídos por conocer más de cerca el mundo de la aviación. De los cuarenta aparatos que debían despegar sólo lo han podido hacer media docena, entre avionetas y ala deltas con motor. Durante las pequeñas treguas que ha dado la meteorología también se han hecho volar aviones de radiocontrol. Por otra parte, aficionados que debían llegar a Alguaire en avión han tenido que cambiar los planes y desplazarse en coche. El público sí que ha podido visitar con normalidad la feria comercial que ha reunido a una veintena de expositores entre aeroclubs de toda Cataluña, escuelas de vuelo y empresas relacionadas con tecnología de la aviación. La entrada al recinto este domingo ha sido gratuita (en principio los mayores de 12 años debían pagar 5 euros) y a quienes habían comprado las entradas por internet se les devolverá el dinero.

Las acrobacias que más se han visto este domingo han sido las de aeromodelos dirigidos por radiocontrol. En cambio, de aparatos tripulados se han podido elevar muy pocos: tres ala deltas con motor y tres avionetas, una de las cuales una réplica de un modelo de la Primera Guerra Mundial. Hasta el último momento se ha esperado la actuación de una de las tres patrullas internacionales que estaba previsto que lo hicieran pero las condiciones han empeorado y lo han tenido que dejar correr. El director del festival, Miquel Vila, ha remarcar que las decisiones se han tomado siempre priorizando la seguridad y respetando la normativa.

Uno de los pilotos que ha volado con su avioneta, Eliseu Areales del aeroclub del Bages, ha explicado que el principal problema lo han provocado las nubes bajas que dificultaban la visibilidad. Areales ha tenido que terminar la exhibición antes de tiempo justamente porque no era seguro continuar volando con las condiciones meteorológicas que había.

Público y organizadores han lamentado que el tiempo no haya dejado disfrutar de uno de los festivales aéreos más importantes que se organizan en Cataluña. El año pasado el evento atrajo a unas 4.000 personas y este año la cifra se ha reducido a un millar. Aficionados que han aguantado estoicamente bajo el paraguas a la espera de que el tiempo mejorara. También han aprovechado para visitar la exposición estática de aviones con una quincena de aparatos de diferentes tipos.

Cabe recordar que el Lleida Air Challenge es un festival que la Generalitat considera de interés para la proyección pública del aeropuerto leridano y continuará apoyándole, según ha asegurado el delegado del Gobierno en Lleida, Ramon Farré. "Se ha visto claramente que la gente de las comarcas de Lleida tiene ganas de subir al aeropuerto y nuestro compromiso para el año que viene es aún mejorar mucho más tanto la feria como la exhibición aeronáutica porque creemos que el festival está consolidado después de cuatro años de actividades", ha dicho Farré. El delegado de la Generalitat también ha querido agradecer la labor de las decenas de voluntarios y de efectivos de los cuerpos de seguridad que se han movilizado para garantizar la normalidad del evento.