La gran mayoría de residuos marinos del delta del Ebro son plásticos

10 de enero de 2019 a las 13:47h

La campaña de muestreos iniciada desde principios de 2017 en el parque natural del delta del Ebro ha permitido corroborar que la gran mayoría de residuos marinos que llegan a sus playas son plásticos. En total, son 566 objetos de los 636 recogidos en total en la playa del Serrallo, en Sant Jaume d'Enveja, en el marco del proyecto Marine Litter Watch Month, una iniciativa para caracterizar la basura marina en el espacio, conocer su origen y desarrollar un plan de actuaciones. Durante el último de estos cuatro muestreos efectuados, que ha tenido lugar en otoño de 2018, se han recogido 84 objetos con un peso total de 5,4 kilos: 81 son plásticos. El desarrollo del programa se basa en el muestreo y recogida de toda la basura presente en dos puntos, de 100 por 20 metros, de la playa del Serrallo. El lugar fue elegido por su posición geográfica en relación con la desembocadura del Ebro y el puerto de Sant Carles de la Ràpita, porque no dispone de servicios de limpieza mecánica durante el verano y por su distancia respecto a las estaciones de bombeo de agua de los arrozales.

La iniciativa se puso en marcha con un primer muestreo en invierno de 2017, así como tres más en primavera, verano y otoño de este pasado 2018. En este último, al margen de los 81 residuos de plástico, se recogió un objeto textil, uno de madera procesada y uno de metal. En el cómputo global de los cuatro muestreos, del total de 636 objetos, aparte de los 566 de plástico ya mencionados, 22 son de metal, quince de madera, trece de químicos, nueve de vidrio, ocho de goma, cuatro de textil y uno de papel. El peso total es de 43,6 kilos. La densidad media de basura marina ha sido de 0,04 objetos por metro cuadrado.

De acuerdo con los datos recopilados, respecto a la cantidad de objetos y el peso, destaca un incremento de unidades durante los muestreos de primavera y verano, hecho que se explicaría por el elevado caudal que lleva el Ebro –con medias superiores a los 500 metros cúbicos por segundo-, durante los meses de marzo, abril y junio.

Los responsables de la campaña recuerdan que el mar Mediterráneo es uno de los más afectados por la basura en el mundo, con profundos impactos negativos sobre las especies y hábitats marinos, la salud pública así como para importantes sectores económicos como la pesca, la acuicultura, la navegación y el turismo.