El consejo de administración de TERSA, empresa pública participada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y el Ayuntamiento de Barcelona, ha acordado que la compañía se encargará de gestionar la energía del vertedero clausurado de Garraf a partir de enero de 2018. De este modo, se responsabilizará de desgasificar el depósito de la Vall d'en Joan de Sitges y de producir y comercializar la energía eléctrica proveniente del biogás de los residuos del antiguo depósito. El AMB ha destacado que este cambio de gestión es uno de los primeros pasos para recuperar el control de la energía de todas las instalaciones metropolitanas, que poco a poco asumirá TERSA.
A pesar del cambio de gestión, TERSA ha garantizado la continuidad de las cuatro personas que ahora trabajan para la empresa UTE Biogas Garraf. En cuanto a la dimensión del servicio, el AMB calcula que los ingresos anuales por la venta de energía serán de un millón de euros, lo que permitiría cerrar el ejercicio con beneficios, los cuales se destinarían a la gestión del mismo vertedero. En cuanto a los matices técnicos, la planta de valorización energética del depósito clausurado de Garraf gestiona unos 15 millones de metros cúbicos anuales de biogás, equivalentes a 24 millones de kwh en la red eléctrica.
