La recta final del año sitúa en el centro del debate el presupuesto municipal, es por ello que la CUP de Tarragona ha hecho esta mañana una rueda de prensa para explicar las demandas que dirigen al equipo de gobierno de Ballesteros en esta materia de cara a 2019. La formación retoma la campaña iniciada ya en 2013 de reclamar unos presupuestos participativos, y en las próximas semanas hará asambleas abiertas en varios barrios para hablar con los tarraconenses y tarraconenses.
La portavoz cupaire Laia Estrada ha recordado que, desde 2015, los anticapitalistas han votado sistemáticamente en contra a los presupuestos porque "no han cumplido ninguna de las demandas" que habían trasladado al gobierno. Éstas son, principalmente, la aplicación de una fiscalidad progresiva a los ingresos que permitan que "quien más tiene pague más para que quien menos tenga pague menos"; la auditoría de la deuda municipal que determine si existen partes "que puedan ser ilegítimas", haciendo referencia a modo de ejemplo a la deuda provocada por el parking Jaume I; partidas para los estudios de municipalización de los servicios externalizados o, al menos, "la correcta fiscalización de los grandes contratos"; la ampliación de partidas de carácter social, como las destinadas a vivienda o igualdad; y, por último, la previsión de partidas que permitan hacer efectivas las mociones aprobadas desde 2015.
Además, Estrada ha destacado como apuesta clave de la CUP, la demanda aprobada en una moción ya en 2015 de tener unos presupuestos participativos. La concejala ha destacado que ésta es una práctica que ya funciona en muchos municipios desde finales de los 80, y que incluso el PSC la llevaba en su programa electoral. La formación considera que los beneficios de unos presupuestos participativos son múltiples, ya que "favorecen la cultura asamblearia, ayudan a tejer red en los barrios, conciencian sobre la importancia de fiscalización por parte de la ciudadanía y significan un proceso de empoderamiento de la población".
El nuevo miembro del Grupo Municipal de la CUP Jaume López, ha explicado el modelo que defienden, que "se basa en dos líneas de inversión, una por cada distrito y una por la ciudad" y se despliega en asambleas y participación directa. Los cupaires reclaman que la partida de inversión se incluya entera en un proceso participativo, porque consideran que "el gobierno ha demostrado que no es capaz de priorizar las necesidades de la ciudad". En las próximas semanas, retomando la campaña de la CUP de Tarragona sobre los presupuestos participativos, realizarán cuatro asambleas abiertas en diferentes barrios para hablar de su visión del presupuesto municipal y recoger propuestas de vecinos y vecinas.