Esta tarde se ha celebrado el Consejo de Administración Extraordinario de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) para tratar el "proyecto de transporte público gratuito" propuesto por el gobierno de la ciudad de Tarragona. La CUP ha votado en contra, porque después de la reunión se ha confirmado que la propuesta es "el enésimo intento del PSC de vender humo para salvar los muebles de cara a las elecciones, la última muestra de irresponsabilidad partidista de Ballesteros".
La CUP ha expresado sus dudas a la presidenta Begoña Floria de la EMT respecto al informe elaborado por el gerente de la misma empresa municipal que, según afirma la formación, "no justifica la viabilidad del proyecto, se basa en unas proyecciones que no son reales y al fin y al cabo lo que hace es traspasar más déficit al Ayuntamiento. Con lo que nos han proporcionado hasta ahora no queda acreditada la sostenibilidad económica de la propuesta". Los independentistas denuncian que no se haya elaborado un estudio fundamentado y un balance económico serio. También denuncian que es un tema que puede representar una aportación de hasta 4 millones de euros más a la EMT, "que saldrán del presupuesto municipal y que evidentemente irá en detrimento de otras partidas".
El informe se basa en lo que los miembros de la CUP han llamado "efecto Battestini", es decir, que con la construcción del intercambiador en el espacio de este aparcamiento y los cambios en la red de autobuses urbanos, se prevé un ahorro importante que permitiría cubrir el gasto extra que supondría la reducción del 25% de las tarifas a partir de 2020. La formación anticapitalista asegura que está "totalmente de acuerdo con implementar la construcción de la estación intermodal", pero afirma que "primero habría que evaluar el funcionamiento y comprobar que este ahorro en la gestión realmente se produce, antes de dar nuevos pasos" y, en segundo lugar, critica que "no se apliquen el resto de propuestas del PMUS relativas al transporte público".
Los responsables de la EMT, preguntados hoy por la CUP, han asegurado que el intercambiador, como muy pronto, no estaría en funcionamiento hasta finales de 2019. Es por eso que los independentistas no entienden que "el informe pronostique el ahorro para 2019 con el fin de justificar así la rebaja de las tarifas". Del mismo modo, la formación política ha puesto en duda que, tal y como aseguran desde el gobierno, este proyecto no afecte al presupuesto general de este año insistiendo en que "no se fundamenta en nada más que especulaciones que no aseguran su viabilidad económica".
En todo caso, la formación anticapitalista dice que la mejora de la red, la evaluación del modelo intermodal, la creación de líneas directas que comuniquen los barrios y la renovación con criterios ecológicos, adecuados a las necesidades de reducción de gases, "todos ellos son pasos previos que el Equipo de gobierno se está saltando en su deseo desmesurado de presentar propuestas de cara a las elecciones".
Los miembros de la CUP manifiestan su apuesta por el transporte público en la ciudad y reivindican que se lleve a cabo la construcción de la estación intermodal y un rediseño de la red que también contemple la conexión directa entre barrios periféricos, además de la instalación de marquesinas en el conjunto de paradas, la renovación de la flota teniendo en cuenta criterios ecológicos, la ampliación de los horarios y la mejora de la movilidad en el conjunto del Camp de Tarragona. Es precisamente por este compromiso que piden a Ballesteros "que abandone el electoralismo y aborde la mejora del transporte público de manera seria y rigurosa", añadiendo que "de actos de fe ya hemos tenido suficiente con los Juegos Mediterráneos".
