La Crida-CUP ha presentado hoy sus propuestas al Reglamento del servicio municipal de abastecimiento de agua potable en el municipio de Lleida, en la Comisión Informativa de políticas de la gestión, y promoción de la Ciudad y la sostenibilidad
La formación pone el foco en declarar el agua como un bien básico universal, un derecho humano fundamental y no un objeto de consumo, garantizado a toda la ciudadanía y en ningún caso puede convertirse o tratarse como una mercancía ni como objeto de negocio.
La formación considera imprescindible introducir nuevos elementos: primeramente contra la pobreza energética, en segundo lugar en defensa del mínimo vital de agua, en tercer lugar introducir la creación del Consejo Municipal del Agua, y en último término, y una vez introducidas las enmiendas de los grupos políticos, iniciar un proceso participativo para la aprobación del reglamento.
La Crida-CUP aporta propuestas para garantizar estos derechos (tal y como se establece en la legislación que emana del Parlamento de Cataluña o, en su defecto, en organismos internacionales como la OMS), con medidas de lucha contra la pobreza en caso de manifestarse la vulnerabilidad de la persona (especialmente en la protección de niños, las personas que viven solas, con discapacidades o dependientes), y bajo informes sociales que permitan impedir el corte del suministro. La formación considera que hay que tener en cuenta los principios de igualdad, equidad, capacidad económica, justicia social y ambiental, favoreciendo el ahorro en el uso a través de una tasa por bloques progresiva.
Se han hecho propuestas para establecer medidas de ahorro y eficiencia en el consumo del agua, con medidas medioambientales desde la nueva cultura del agua. Para velar por el buen estado y mejora de conservación de la red, con inversiones necesarias para la reducción del porcentaje de agua no registrada.
La Crida-CUP apuesta por abrir espacios de codecisión de la ciudadanía leridana mediante su participación activa en la elaboración del presente reglamento y en el Consejo Municipal del Agua, en las decisiones estratégicas del ciclo integral del agua mediante los diferentes mecanismos participativos de que dispone el ayuntamiento.
Para este último objetivo, la formación ha presentado una propuesta de resolución que pide que una vez incorporadas las aportaciones de los grupos políticos, el documento se someta a un proceso de participación ciudadana de manera abierta y participativa entre los vecinos/as de la ciudad. Este proceso debe llevarse a cabo de manera descentralizada, como mínimo por barrios.