Hace ya una semana que el mercadillo de Tarragona vuelve a ubicarse en la Corsini. ¿Cómo es el balance de esta primera semana?
El balance es bastante positivo porque hay cierta amplitud. En las calles Reding y Gobernador González tenemos unas paradas que están mirando hacia la pared del Mercado. Esto es anti-comercial y los propios comerciales se han quejado. Esperamos que pronto hagan el cambio, que se giren y estén las paradas cara a cara.
¿Está afectando el cambio de emplazamiento a los resultados de ventas, como vaticinó?
Las ventas son nuestra gran preocupación. Aunque se vea gente por el mercadillo, alguien se ha cuidado de estropear la campaña de verano. No hace falta decir nombres, ¿no? Nosotros pedimos volver a la Corsini a finales de septiembre cuando hubiera finalizado la campaña de verano. Yo hablo con los compañeros y casi todo el mundo me dice que le han bajado las ventas considerablemente respecto a la Rambla. Aunque haya voces que digan lo contrario. Sólo hay que venir aquí y comprobarlo.
Volvieron a Corsini con algunas condiciones. Una de estas era buscar una nueva ubicación si Corsini no da buenos resultados.
En caso de que en la Corsini no funcione, acordamos que en asamblea decidiríamos buscar un nuevo emplazamiento. Es un tema que se debería hablar. Ahora, todavía estamos probando. Si no nos llega a funcionar o continuamos teniendo problemas con el aparcamiento de las furgonetas es posible que busquemos el nuevo emplazamiento.
¿Cuáles podrían ser buenas opciones?
Se debería estudiar. Una buena opción sería una ubicación donde pudieran ir las paradas y las furgonetas detrás. Ahora, casi nadie tiene la furgoneta detrás y tienen que ir a aparcar a zonas de carga y descarga.
También puso como condición tener algunas calles habilitadas para sus vehículos. ¿Ha habido algún tipo de comunicación o acción por parte de Espimsa en este sentido?
De momento no. El pasado jueves estuvo aquí el jefe de la policía y me explicó que habilitarían las calles, pero para ello hay que hacer un decreto y una señalización que todavía no están. Confiamos en que se haga pronto, aunque todavía no tenemos ninguna fecha. Nos dijeron que, de momento, la policía sería un poco tolerante, pero hay gente que aquí no encuentra sitio y quizás se va a aparcar en la Rambla y una vez allí, la Guardia Urbana puede pensar que no es un vehículo nuestro. Por eso necesitaríamos una identificación y que estuviera señalizado para que, si están aparcados en la Rambla o en otro lugar, de momento no les multen.
¿Cómo se están organizando ahora con los vehículos?
O bien pagan zona azul o bien en el parking de debajo de Corsini, que ya no hay más plazas, o buscar zonas de carga y descarga. Se buscan la vida como sea. A la hora de montar es un poco complicado, pero tenemos la suerte de que vamos llegando de forma escalonada y mientras unos salen, entran los otros. Somos personas civilizadas, nos organizamos y nos comportamos.
El primer día que llegó a la Corsini, el pasado jueves 26 de julio, hubo problemas a la hora de montar las paradas con la obstaculización de algunos elementos del mobiliario urbano que no se habían tenido en cuenta en la organización de las paradas. ¿Se han solucionado estos problemas?
De momento no. Este problema se podrá solucionar cuando las paradas se cambien y se pongan de espaldas a la pared del Mercado y de las calles laterales. Esperamos que esto lo hagan en una semana y se solucionen todos los problemas porque hay vendedores ambulantes que no pueden abrir la estructura que llevan. Además, la caseta de Endesa todavía no se ha derribado. La concejala dijo que cuando terminaran las obras de Corsini, nos trasladaríamos. Nosotros no nos negamos en ningún momento, pero tenemos un mobiliario aquí que molesta mucho y estéticamente es feo. La concejala Ferrando se excusa que podría tardar un mes, dos meses o tres años. Lo que tienen que hacer es intentar sacarlo lo antes posible, que no quede una cosa eterna para siempre. Nos afecta a todos.
Ha roto las relaciones con la presidenta de Espimsa, Elvira Ferrando. Si no recibe soluciones, ¿se dirigirá a Ballesteros?
Nosotros no hemos roto relaciones porque no somos quién para romper relaciones con nadie. Pero, con la señora Elvira Ferrando tuvimos una reunión de dos horas largas, el pasado martes 24 de julio, en el ayuntamiento y no conseguimos absolutamente nada. Parecía todo lo contrario: que se reía de nosotros. Por lo tanto, no queremos tener más relaciones con ella. Las tendremos con el señor Ballesteros o con otra persona que se equipare a la concejala. Pero, no hablamos de romper relaciones porque para romperlas, después hay que volverlas a construir y no queremos entrar en este juego.
¿Es optimista o piensa que será un proceso lento?
Yo soy optimista. Sé que el alcalde de Tarragona tiene sentido común y pondrá las cosas donde toca. Cuando negociemos con él, las cosas serán diferentes.
¿Qué pasará si continúa sin soluciones?
Si todo esto no se soluciona, haríamos movilizaciones por las tardes. Nosotros hemos bajado a Corsini porque queremos, no porque lo diga el Ayuntamiento. Tenemos que trabajar y dar un servicio a la ciudadanía. Si tenemos que hacer alguna movilización, nos haremos ver por las tardes.
