El Depósito del Pla de l'Aigua se convierte este fin de semana en un auditorio improvisado con motivo de los actos de celebración del 225 aniversario de su inauguración. El colectivo musical Free't ha traído hasta este equipamiento cultural su propuesta musical "Líquid Drones. Inmersión sonora", una experiencia acústica única de música drone pensada y diseñada especialmente para esta 'catedral del agua'.
La teniente de alcalde y concejala de Cultura, Montse Parra, y el concejal Josep Maria Baiget han asistido al primero de los conciertos de la tarde, que en sesiones de 19, 19.45 y 20.30 h también se repetirán mañana. El acceso es gratuito, aunque es necesaria invitación, dadas las características de accesibilidad del recinto, que han limitado las sesiones a 30 personas. Con motivo de esta efeméride, el Depósito del Pla de l'Aigua también acoge hasta el 28 de enero de 2018, la instalación artística de Elena Alonso "Visita guiada (segundo movimiento)" que forma parte de la 10ª Bienal Leandre Cristòfol organizada por el Centre d'Art la Panera. Consiste en unos pasamanos que envuelven, rodean o cruzan los pilares. Las singulares barandillas alternan diversos materiales como cerámica, cemento, madera o cobre e invitan al visitante a recorrer el espacio en una experiencia táctil. Igualmente, el vestíbulo del Depósito también presenta la exposición "El proyecto del depósito en los archivos", que muestra facsímiles de algunos documentos del siglo XVIII relativos a la obra del Depósito, que forman parte del Archivo Capitular de Lleida y el Archivo Municipal de Lleida. En primavera se quieren realizar más eventos para dar más relieve a este 225 aniversario. El Depósito del Pla de l'Aigua es el primer depósito de aguas de la ciudad de Lleida, que fue construido a finales del siglo XVIII para garantizar el suministro de agua potable a la población. Pasó a manos municipales el 29 de octubre de 1792. El gobernador Blondel entregaba a la ciudad el "Depósito de fuentes (...) para su conservación, cuidado y Gobierno", aunque la obra ya había entrado en funcionamiento unos meses antes, después de 8 años de trabajos para construirlo. El depósito es subterráneo y está cubierto por seis bóvedas de cañón que reposan sobre veinticinco pilares de diez metros de altura. Tenía capacidad para 9 millones de litros y se llenaba del agua proveniente del canal de Pinyana, que se distribuía a la población mediante seis fuentes monumentales, la fuente de la Catedral o de los Tritones, fuente del Roser, fuente de la Enseñanza, fuente del Hospital, fuente de San Francisco y la fuente de las Sirenas. Algunas aún se mantienen. Se vació en el año 1996, aunque ya no se utilizaba desde 1975.
