Eugenio Molero: alma de artista, corazón de pintor, pincel fotográfico

05 de diciembre de 2017 a las 10:43h

"En el cuadro hay la misma cantidad de piedras que en la realidad. Todas tienen colores diferentes, no hay ninguna igual", explica orgulloso y satisfecho el pintor Eugenio Molero ante una de sus obras, una representación hiperrealista de la Torre del Pretorio de Tarragona. Eugenio Molero –nacido en Toledo- vive en Tarragona desde hace 36 años. Mientras trabajaba compaginaba su profesión con su pasión: la pintura a través de una técnica, la hiperrealista.

El hiperrealismo es una técnica artística que también se la puede denominar como realismo fotográfico. Esta técnica tiene como objetivo ofrecer una versión minuciosa y detallada de las imágenes. Eugenio Molero es fiel a esta técnica y emplea colores y sombras -con tonalidades diversas- en sus óleos e invita a los amantes del arte y a los curiosos a ser testigo y cómplice de lo que él ve y de cómo lo siente. Una gran oportunidad para poder captar la Plaza de los Sedassos, la Calle del Comte, la Plaza de los Ángeles, la Catedral de Tarragona... Pero también, bosques de los Pirineos y escenarios de Venecia de una forma más realista a través de su "pincel fotográfico", tal y como lo llama el periodista F. Basco. Aunque en palabras de Molero, el quid de la cuestión es "la perspectiva: hay pintores que dibujan muy bien, pero es necesaria la lejanía y esto se consigue trabajando muy bien la perspectiva", explica. Y es que según el autor, el hiperrealismo es el arte reina de la pintura.

Lo más sorprendente de Molero es que es autodidacta. Nacido en Toledo en 1942, ya de muy joven hacía reproducciones de armaduras medievales –aunque tampoco nadie le enseñó a hacerlo- hasta que decidió decantarse por la pintura por él mismo y bajo su nombre, por primera vez en su vida. Y así es como lo ha ido haciendo, pintando cuadros de los lugares donde ha estado porque "nunca pinta un paisaje que no hayan pisado sus pies", revela Molero.

Sin embargo, también afirma que cuando está en el lugar en cuestión, hace una fotografía para después pintarlo, pero este paisaje –previamente- le tiene que provocar un sentimiento, le tiene que hacer sentir... Y ya después, juega con la luz y los colores con sus pinceles. Molero se inspira recorriendo calles, bosques, pueblecitos de piedra... Porque gracias a los viajes, ha descubierto lugares para pintar. El arte para Molero ha significado y ha ocupado gran parte de su vida, pero lo que se lleva es ver qué siente la gente al ver sus cuadros.

Con esta exposición, "Tarragona en el hiperrealismo", Eugenio Molero quiere plasmar el amor y admiración que siente por Tarragona. Todo el mundo que visita la exposición queda maravillado por tener la sensación de estar in situ cuando mira los cuadros. 65 cuadros están expuestos en la sala de exposiciones del Patio de la Diputación de Tarragona hasta el próximo 17 de diciembre. Paciencia y tranquilidad, pero sobre todo e indudablemente es tener el don. Esta magia que hace que de los paisajes u objetos cotidianos, se extraiga la belleza. Molero la descubre y nos hace partícipes; pero también, del privilegio como lo es poder disfrutar de su obra.

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C CIUTAT
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