La sala social del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dado la razón a los trabajadores de las ambulancias de las comarcas gerundenses y el Alt Maresme y ha anulado los cambios en las condiciones laborales impuestas por la empresa adjudicataria Transport Sanitari de Catalunya (TSC). La sentencia concluye que la empresa actuó con "mala fe" cuando pactó rebajas de categoría con unos ochenta empleados saltándose la negociación colectiva con los representantes de los trabajadores. "Está indudablemente acreditado que la empresa tenía una estrategia para obtener la rebaja de categoría del mayor número de trabajadores posible", resalta. El comité interpuso el conflicto colectivo alegando que los trabajadores se habían visto coaccionados a aceptar las modificaciones. Ahora, reclaman que, mientras la sentencia no sea firme, se devuelva a la plantilla la categoría laboral previa al 1 de enero de 2017.
