La cara más positiva del temporal de este inicio de primavera es para las estaciones de esquí del Pirineo de Lleida, donde se han acumulado más de 40 centímetros de nieve nueva. Aunque la nieve ya estaba asegurada hasta Semana Santa, la nevada de estas últimas horas permite aumentar su calidad, que se había visto perjudicada después de unos días de altas temperaturas.
Esto hace prever a los complejos que los aficionados volverán a tener ganas de esquiar y que se animarán aún más las reservas para Semana Santa. El presidente de Ferrocarrils de la Generalitat, Enric Ticó, asegura que "a estas alturas ya podemos decir que cerraremos la mejor temporada de los últimos diez años, y seguramente con estas nuevas nevadas aún podremos hablar de más años de referencia".
En la estación de la Alta Ribagorça este sábado han tenido que cerrar las partes altas de la estación, pero confían en que los nuevos espesores "mejorarán la calidad de la nieve y renovarán las ganas de esquiar de muchas personas que quizás ya pensaban en otros destinos para Semana Santa", según ha dicho el portavoz del complejo, Andreu Velilla.