El pleno de Torredembarra aprueba el presupuesto de 2018

28 de febrero de 2018 a las 12:43h

El pleno del Ayuntamiento de Torredembarra ha aprobado este martes un presupuesto de 21,6 millones de euros para este año 2018. Solo el equipo de gobierno, formado por ERC, PSC y el ABG, han votado a favor de las cuentas. El partido municipalista Avui Democràcia se ha abstenido, mientras que el resto de grupos de la oposición han votado en contra. Desde el gobierno han destacado que se trata de un presupuesto con otro cariz respecto a los que se aprobaron en los dos ejercicios anteriores. El Ayuntamiento de Torredembarra ha ido cumpliendo las urgencias que tenía en estos dos primeros años de mandato, tanto a nivel de actuaciones como en la reducción de endeudamiento. Además, la prudencia a la hora de calcular ingresos y gastos ha permitido que el equipo de gobierno tenga más margen de maniobra e, incluso, financiar inversiones a través del dinero proveniente de ingresos corrientes. El concejal de Hacienda, Josep Maria Guasch, ha explicado que con este presupuesto se muestran los objetivos que tiene el actual de gobierno y se marcan las prioridades para invertir con unos recursos que ha calificado de escasos. Entre los puntos más destacados de las cuentas de este año se encuentra el aumento del capítulo de impuestos directos por la revisión del catastro, el casi un millón de euros que se dedicará a inversiones y un incremento del 1,7% en gastos de personal debido al aumento salarial. Presión fiscal Uno de los puntos más intensos del debate durante la sesión plenaria ha sido para hablar sobre el capítulo de impuestos directos. El gobierno espera ingresar 12,5 millones de euros en este concepto, un 7,8% más que el año pasado. Esto se debe, en buena parte, a la revisión catastral realizada por el Estado el año pasado y que permitió regularizar la situación de unas 500 fincas. En este sentido, algunos partidos de la oposición acusaron al gobierno de aumentar la presión fiscal, pero el alcalde Eduard Rovira ha replicado que el aumento de los ingresos por impuestos no significa que también crezca la presión fiscal. Ha asegurado que lo que están haciendo es "justicia fiscal, porque el análisis del catastro ha permitido que salga a la luz un fraude fiscal que se había producido en épocas de gobiernos anteriores". Uno de los partidos de la oposición que ha puesto más el acento en la rebaja de la presión fiscal es Ciudadanos. La formación naranja ha calificado de ridículo el descenso aplicado sobre el IBI en los últimos años. Su portavoz, Toni Cruz, cree que el gobierno tendrá más margen de maniobra en los presupuestos gracias a los ingresos que recibirán de los ciudadanos. Sin obras faraónicas En el capítulo de inversiones, el Ayuntamiento tiene previsto destinar 976.000 euros para este concepto durante este año. Casi un millón de euros que se deben sumar a los cerca de tres que se aprobaron el año pasado en diferentes paquetes con el dinero del remanente de tesorería 2016 y del dinero devuelto del IVA. Con esta cantidad de recursos a destinar para hacer inversiones, desde la oposición se ha pedido al gobierno que se ponga manos a la obra en alguno de los grandes proyectos que tiene pendientes el municipio, como la finalización de la nueva piscina o el matadero. Pero Rovira ha defendido la línea seguida por el equipo de gobierno a la hora de hacer inversiones. Según ha explicado, su prioridad no es hacer grandes obras, sino las actuaciones más pequeñas que suponen unas necesidades imprescindibles. Rovira dijo que su equipo de gobierno no quiere hacer "ninguna pirámide" y que las grandes actuaciones las dejarán para cuando haya capacidad económica. Falta de modelo de ciudad Joel Navas, del PDeCAT y Unió, ha destacado que el actual gobierno no sabe qué Torredembarra quiere en el futuro y cree que así es difícil hacer un proyecto. Asegura que falta un plan de mandato y que haya más ambición, porque ahora mismo no hay visión de futuro. La concejala Núria Gómez (PP) ha destacado que después de tres años de mandato aún no se sabe qué modelo dibujar para la Torredembarra del futuro. Desde la CUP, Toni Sacristan ha destacado la falta de una partida para presupuestos participativos. Dice que esto es una muestra de que estamos ante unas cuentas continuistas, técnicos, neoliberales y alejados de lo que quiere la ciudadanía. Finalmente, por parte de Avui Democràcia, Rosa Maria Guasch ha dicho que, a pesar de que hay carencias en estas cuentas, sí cree que Torredembarra está avanzando y que el gobierno ha hecho muchas cosas bien.

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