El Museo Etnográfico de Altafulla amplía su fondo de piezas históricas

26 de enero de 2021 a las 15:10h

El Museo Etnográfico de Altafulla ha ampliado su fondo de piezas históricas con dos bicicletas de mediados del siglo XX, una colmena para la recolección de miel, varias rejas romanas, ralladores de carne, un catúfago de mar, una lámpara de gancho, planchas, pesos, diferentes tipos de arados y otros objetos de especial interés.

Estas piezas han sido donadas por particulares durante los primeros meses de confinamiento. Concretamente, un gran número de estas han sido fruto de la donación de Neus Esmel y son provenientes de la casa donde nació en Ardenya, en la Riera de Gaià. Los vecinos Salvador Gatell y Nati Ballesté han sido los encargados de restaurar estas piezas que muy pronto se podrán ver en la colección del museo.

También han entrado en la colección dos bicicletas que datan de los años 70 del siglo XX, y que han sido restauradas por el vecino Antoni Ramírez. Una de estas bicicletas ha sido donada por el vecino de Torredembarra, Antoni Pulido; mientras que la otra, permanecía en el altillo del mismo museo. En cuanto a la colmena para la recolección de miel, ha sido una donación del vecino de la Móra, Rafel Prunera.

El Museo Etnográfico de Altafulla cuenta con diferentes elementos de identidad propia de la vida rural y la economía del municipio, recuperados y restaurados por el vecino de Altafulla y artesano, Salvador Gatell, en el año 2008. Se pueden encontrar más de mil piezas de los dos últimos siglos, con un amplio abanico de objetos y elementos, desde los más curiosos hasta los más cotidianos, del mundo del campesinado. Desde una noria de sangre a la tradicional azada, son algunas de las joyas que se reúnen.

Gracias a una red de personas voluntarias, con la colaboración del Ayuntamiento de Altafulla, el museo se abre al público –ahora permanece cerrado por la pandemia. Está ubicado en la Pallissa de l'Era del Senyor, en el Camí de l'Ermita, 10.