El Museo de Arte Moderno de la Diputación de Tarragona muestra la obra del fotógrafo Pere Català Pic

16 de marzo de 2017 a las 19:28h

Conocido sobre todo como autor del famoso cartel Aplastemos el fascismo, el fotógrafo y publicista Pere Català i Pic (Valls, 1889 - Barcelona, 1971) también destacó por su técnica de fotomontaje, que comenzó a experimentar en 1929 y que le permitió romper la normalidad, incorporar a la imagen una sensación de movimiento y llamar la atención del público. Una muestra de estas obras se expone ahora en el Museo de Arte Moderno de la Diputación de Tarragona (MAMT), junto con otras fotografías de carácter más convencional donde Català i Pic retrata a personajes -el presidente Macià, y ciudadanos anónimos de la época- eventos históricos -como la visita del Cardenal Vidal y Barraquer a Vimbodí, en 1928- e imágenes de pueblos y ciudades del Camp de Tarragona a principios de siglo. La exposición incluye material inédito proveniente de su archivo personal y, según el comisario de la muestra, Pablo Giori, se trata de la más grande realizada sobre Català i Pic en los últimos veinte años.

La exposición, titulada Pere Català i Pic. Fotografía, patrimonio y vanguardia, se ha inaugurado este jueves, día 16 de marzo, en un concurrido acto encabezado por Joan Olivella, diputado delegado de Cultura de la Diputación; Albert Batet, alcalde de Valls; Pablo Giori, comisario de la muestra y biógrafo de Català i Pic; Rafel Català, en representación del Archivo Pere Català, y Rosa M. Ricomà, directora del MAMT. El acto ha sido precedido por la conferencia El fotomontaje como una herramienta de combate: estética, pedagogía y ventas, a cargo de Pablo Giori. La exposición se podrá visitar hasta el 30 de abril, y la entrada es gratuita, al igual que la visita al MAMT (calle de Santa Anna, 8, Tarragona).

Pere Català i Pic nació en Valls en 1889, pero enseguida se instaló junto con su madre en Barcelona. Una cámara ganada en un sorteo le permitió aficionarse a la fotografía, aunque su formación fue básicamente autodidacta. Entre 1915 y 1931, decidió establecerse como fotógrafo en su ciudad natal, donde realizó, además de retratos, fotografía documental de un amplio registro temático. Con la llegada de la República se trasladó de nuevo a Barcelona, dedicando sus esfuerzos a la renovación de la fotografía publicitaria. Durante la Guerra Civil, puso su ingenio al servicio de la propaganda republicana, ocupándose del Comisariado de Propaganda de la Generalitat.