El Grupo de Playas de la Guardia Urbana de Barcelona se pone en marcha

27 de mayo de 2017 a las 09:05h

El Grupo de Playas de la Guardia Urbana de Barcelona se ha puesto en marcha esta semana para velar por la seguridad en la fachada marítima de la ciudad durante el verano. Unos noventa agentes forman este grupo operativo que se creó en 2012 para actuar ante las emergencias y contra los delitos o actividades no autorizadas en las diez playas de Barcelona. "La mayoría de agentes van uniformados porque sobre todo buscamos una tarea de prevención, pero también los hay de paisano", destaca el subjefe de la Unidad Territorial de Sant Martí, el inspector Diego Calero. Los hurtos, robos y la venta ambulante no autorizada, especialmente de bebidas, se encuentran en su punto de mira. El verano pasado intervinieron un total de 202.730 bebidas, el 61% más que el año anterior. Otra función importante es atender emergencias y vigilar que los bañistas no se alejen de las zonas seguras. Durante la pasada temporada, auxiliaron a 85 personas en el mar.

Los integrantes de este grupo que estará operativo hasta finales de septiembre patrullan a pie, con bicicletas, scooters, quads adaptados para circular por la arena, coches y dos embarcaciones semirrígidas de unos 7 metros que permiten mejorar las tareas de vigilancia de la playa y los espigones. Son la Guaita y la Talaia. Además, pueden recibir el apoyo de otros grupos del cuerpo, como por ejemplo la Unidad Montada, agentes que patrullan a caballo. La sede del grupo está en la Oficina Conjunta de Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de la Barceloneta y otro punto de referencia es el módulo del espigón de la playa del Bogatell.

Uno de los principales objetivos de este grupo es reducir la venta ambulante no autorizada, especialmente de bebidas. Además de ser una actividad sin permiso, muchas de estas bebidas se preparan sin las garantías sanitarias mínimas y se guardan en lugares insalubres, como en alcantarillas. Precisamente una de las tareas del grupo es detectar alcantarillas donde se hayan escondido latas o preparados como mojitos para decomisarlos y evitar que acaben en el estómago de algún bañista.

Menos latas encima en la venta ambulante sin permiso

El inspector Calero señala que estos vendedores ambulantes que no tienen autorización para su actividad se "han adaptado a la presencia policial y a la mejora de nuestros procedimientos de trabajo" y han cambiado "su metodología". "Ahora llevan menos cantidad de bebidas y tenemos que hacer más intervenciones. La venta es más al detalle. Llevan cuatro o seis latas y esconden el resto en algún lugar o alguien se las guarda. Así tienen menos que perder si intervenimos y las decomisamos", explica.

El Grupo de Playas interpuso la temporada pasada un total de 20.697 denuncias por venta ambulante no autorizada, un 61% más que el año anterior. El 70% de las denuncias (14.294) estaban relacionadas con venta de bebidas o alimentos, el 12% de otros artículos y el 13% por abandono del género. Otras actividades no autorizadas, como los masajes, aumentaron un 39% respecto al año anterior, con 2.003 denuncias.

Prohibido bañarse en los espigones

El Grupo de Playas auxilió a 85 personas en el mar en la temporada de verano del año pasado, en coordinación con otros servicios como Salvamento Marítimo y Cruz Roja. Esta es una función que ha ido ganando peso en los últimos años. En 2015, socorrió a 51 personas.

La Guardia Urbana intensificará los mensajes de seguridad por megafonía en diferentes idiomas para recordar a los usuarios el peligro de algunas conductas, como bañarse en los espigones. Otros consejos son vigilar a los niños de forma permanente o controlar las pertenencias personales.

Los agentes realizaron el año pasado 10.043 actuaciones en los espigones, la mayoría de las cuales fueron para avisar de que está prohibido bañarse en estas zonas por el peligro que comportan. También interpusieron 82 denuncias por no respetar las indicaciones de baño, un 55% más que en 2015. La mayoría fueron por bañarse en los espigones y en otras zonas señalizadas en las que no está permitido el baño o donde el paso está restringido.

Ropa básica y un billete de transporte para las víctimas de hurtos

El Grupo de Playas ofrece a las víctimas de hurtos y robos un kit de primera asistencia para dar "un plus de seguridad" y que consiste en una camiseta, unas chanclas, unos pantalones y un billete integrado de transporte público. "Cuando los bañistas sufren un hurto, muchas veces se quedan con el bañador; sin cartera, sin teléfono, sin ropa. Se quedan muy desamparados y este kit soluciona que al menos puedan llegar a donde están alojados o al consulado para activar los recursos personales o familiares necesarios", señala Calero. El año pasado, el Grupo de Playas repartió 120 kits para las víctimas de robos y hurtos cuando estaban disfrutando de la playa.