Después de casi 5 años en desuso, el Ayuntamiento de Reus recupera el edificio de la antigua prisión preventiva de Reus -que posteriormente fue la sede de la guardería El Roser- para instalar ahora el Centro Social El Roser. Esta es la nueva propuesta de inversión que se impulsa desde la concejalía de Bienestar Social con el objetivo de potenciar "la atención a las personas" como una de las prioridades del gobierno reusense. El nuevo centro social será un equipamiento municipal y su construcción se realizará en dos fases. Actualmente, el consistorio dispone de más de 500.000 euros para la realización de la primera fase, aunque el proyecto en su totalidad se ha presupuestado en 1'5 MEUR. De momento, se espera que el inicio de la construcción de la primera fase sea una realidad este mismo año, mientras que se seguirá buscando el resto de financiación necesaria con la colaboración de otras entidades.
"La apuesta del gobierno por la atención a las personas es incuestionable", ha dicho el alcalde Pellicer. Con la creación de un nuevo centro social que integrará diversos servicios, como el comedor social, el alojamiento, o bien un punto de gestión y distribución de alimentos, el gobierno reusense pretende dar un impulso a las políticas sociales, que, como han asegurado reiteradas veces, es una de sus "prioridades". La concejala de Bienestar Social, Montserrat Vilella, lo ha definido como un "equipamiento municipal de servicio público a través de las entidades de la ciudad" y con el cual se persigue el objetivo de "prestar más, pero sobre todo, un mejor servicio".
De esta manera, además, se volverá a "dar vida", en palabras de Vilella, a un "equipamiento histórico" que se incluye en el Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico Histórico-Artístico y Natural de la ciudad de Reus. Este edificio se construyó en 1929 para acoger la prisión preventiva y más tarde, de 1979 a 2013, fue la sede de la guardería El Roser.
Primera fase: módulos y servicios
El nuevo Centro Social El Rosal permitirá que más personas puedan ser atendidas con un servicio integral que desde un mismo equipamiento acogerá diferentes necesidades. El equipamiento se dividirá en cinco zonas: la recepción, la cafetería-comedor social y la cocina, la despensa y punto de gestión y distribución de alimentos, las dependencias de alojamiento, y el espacio administrativo y de entidades.
"Uno de los primeros servicios que se trasladará a este equipamiento será el comedor social de la calle de Francesc Bartrina", ha apuntado la concejala. Vilella ha explicado que la cafetería-comedor social será un espacio abierto al público, por lo tanto, también podrán acudir los vecinos o bien los estudiantes del Instituto Gabriel Ferrater. La intención es que sea también un "espacio vecinal" y no sólo social. En este comedor se ofrecerá el desayuno y el menú de mediodía a través de una empresa de catering que se instalará en el nuevo centro social. De esta manera, la cocina también permitirá incrementar el número de menús que se podrán elaborar cada día –unos 250– respecto a las instalaciones actuales, así como dar "un impulso" al Programa de Gestión Alimentaria con una capacidad suficiente para poder gestionar las donaciones de las empresas. Igualmente, la empresa de catering también generará puestos de trabajo para personas en riesgo de exclusión. Sin embargo, Vilella no ha podido confirmar aún a cuántas personas podría dar trabajo esta oferta.
Por otro lado, la despensa solidaria también se incluye en la primera fase de la construcción del centro social. Este permitirá dar un servicio más continuo, de lunes a viernes, en un "horario amplio", según Vilella. Además, la despensa facilitará ofrecer "un espacio más adecuado" a las personas que necesitan este servicio.
Segunda fase: un espacio vecinalLa segunda fase del proyecto, sin embargo, aún no tiene financiación. El Ayuntamiento se encargará, durante el plazo de construcción de la primera fase, de buscar fuentes de financiación a través de otras entidades. Esta segunda fase incluye las dependencias de alojamiento temporal, con "12 plazas: 8 para hombres y 4 para mujeres" así como el espacio administrativo y de las entidades. En este segundo espacio –además de ser utilizado por los trabajadores de Servicios Sociales– se cederá una parte al uso de la asociación de vecinos de Xalets Quintana. De esta manera, de nuevo, se promueve esta integración vecinal, más allá de la tarea social.
Una inversión con el 3% social
Finalmente, la concejala ha querido destacar que esta es una inversión que proviene principalmente "de aquel 1% Social que se aprobó en pleno en el ayuntamiento" y que a día de hoy se ha incrementado hasta el 3%. El presupuesto total del proyecto es de 1,4 MEUR, incluyendo la construcción, la redacción del proyecto, la dirección de obras y el equipamiento. La licitación se realizará pronto, según ha apuntado Vilella.
Actualmente, el Ayuntamiento dispone de 541.370 euros que se destinarán a la construcción de la primera fase y que ya se ha previsto en el presupuesto de 2018 que presentó el equipo de gobierno. La concejala ha explicado que se cuenta con esta cantidad para la ejecución de la primera fase, aunque ya sería una realidad si la oposición hubiera aprobado el presupuesto que "no nos ha dejado hacer aún". Esta primera fase incluye las zonas de recepción, el comedor social y la cocina, y la despensa solidaria. Respecto a la segunda fase, el ayuntamiento ya ha iniciado conversaciones con otras administraciones para buscar el resto de financiación del cual aún no se dispone para la segunda fase.
