El derecho de admisión discriminatorio y el racismo institucional, una realidad en Cataluña

21 de mayo de 2018 a las 13:50h

El jueves pasado, la Sala Polivalente de la biblioteca Marcel·lí Domingo volvió a ser el lugar escogido por SOS Racismo para presentar el informe anual El Estado del Racismo en Cataluña, este año con datos de 2017. Entre otros asistentes, se encontraban la concejala de Servicios Sociales, Maria Jesús Viña, y representantes de la asociación tortosina Atzavara. El encargado de presentar el informe volvió a ser Edo Bazzaco, miembro de la ONG. Ya ha pasado un cuarto de siglo desde que SOS Racismo creó el SAID, el Servicio de Atención y Denuncia destinado a las víctimas del racismo y la xenofobia, que atiende a unas 500 personas anualmente. Desafortunadamente, las violaciones de los derechos de las personas también "se siguen reproduciendo como hace 20 años", subrayó Bazzaco. Estas violaciones se producen tanto en el sector público como en el privado. Las últimas tienen que ver con el acceso a la vivienda o a espacios de ocio, frecuentemente vetados a "personas con rasgos negros o magrebíes". Según el artículo 512 del Código Penal, esta discriminación constituye un delito que implica sanciones. Para comprobar la vigencia de los casos denunciados, el año pasado la ONG llevó a cabo grabaciones con cámara oculta, una muestra de las cuales se proyectaron a lo largo del acto. Después de haber denunciado a los locales que discriminaban por motivos étnicos, sus propietarios han tenido que hacer frente a sanciones. SOS Racismo acaba de poner en marcha una campaña para animar a todo el mundo a denunciar este tipo de situaciones y combatir "la normalización". Asimismo, la entidad está impartiendo formación entre entidades como Ferrocarriles de la Generalitat, empresas de seguridad privada y agentes de la Guardia Urbana, para que tengan claro que el derecho de admisión racista constituye un delito y sepan cómo proceder. Bazzaco insiste en la necesidad de denunciar, no en vano "cuando los propietarios de los locales se sientan presionados, empezaremos a avanzar. El sistema judicial es estructuralmente racista, pero no olvidemos que cada caso ganado abre una jurisprudencia". Otra campaña iniciada por la entidad es "Parad de pararme", para hacer frente a un "racismo institucional e institucionalizado, sobre todo ejercido por los cuerpos policiales". La iniciativa pretende denunciar el hecho de que, en las calles catalanas, "los urbanos detienen a un determinado perfil de sujeto. Los derechos acaban convirtiéndose en privilegios, por el hecho de tener la piel de un color determinado". Según las Naciones Unidas, "el criterio étnico no es apto para detener a personas". La ONG exige que esta declaración "se recoja legalmente en España". Por otra parte, quiere informar a toda la ciudadanía de sus derechos ante la actuación policial. Después de la proyección de un vídeo de esta campaña, Bazzaco anunció la inminente publicación de una guía que explica cómo actuar cuando nos detienen los cuerpos policiales y el proceso de denuncia posterior. En la web de "Parad de pararme" hay muchos testimonios similares al que muestra el vídeo. El racismo institucional no termina aquí. A pesar de la tipificación de los delitos de odio en el Código Penal, "las herramientas existentes protegen a determinados colectivos y menosprecian a otros". Como ejemplo, los hechos del pasado 1 de octubre, que llevaron a acusaciones de delitos de odio: "Hemos denunciado la instrumentalización de una herramienta para destinarla a la represión. Esta instrumentalización revictimiza a las personas que ya sufren racismo, las desprotege". Uno de los ámbitos de actuación históricos de la entidad ha dado lugar al nacimiento de la plataforma "Voto x todos". Según el representante de SOS Racismo, "un 15% de la población de Cataluña no tiene derechos políticos, porque, a pesar de residir en el país, no tiene la nacionalidad. Así pues, una democracia ya muy débil sufre una exclusión numéricamente muy importante". Este hecho aún sorprende más si tenemos en cuenta que "esta población privada de voto es objeto de discurso político, como el de formaciones xenófobas". El acto concluyó con un debate y con el anuncio de SOS Racismo de la próxima celebración en Tortosa de una jornada de trabajo y reflexión destinada a compartir ideas para favorecer la convivencia.

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C CIUTAT
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