El Camp de Tarragona ha incrementado más de un punto la recogida selectiva neta en 2017, hasta un 29,09%, pero sigue quedando por debajo de la media de Cataluña (32%) y lejos del mínimo de 50% de reciclaje que pide Europa para 2020. Además, el año pasado se generó más basura que en 2016, en parte, por la influencia turística. En total, 1,62 kilos por habitante al día. En cambio, en las Terres de l'Ebre registran un índice de recogida selectiva neta del 33,53%, similar al de 2016 y al del conjunto del país. En cambio, han generado algo más de basura que el año anterior, con 1,36 kilos por habitante al día. La Terra Alta (47,87%), en el Ebro, y el Priorat (41,52%), en Tarragona, son las dos comarcas que lideran la separación de residuos. Por municipios, destaca Miravet 47,08%), en el Ebro, y Riudecanyes (63,79%), en Tarragona. Tras presentar los datos este jueves, el director de la Agencia de Residuos de Cataluña (ARC), Josep Maria Tost, ha dejado claro que el Gobierno ayudará en la gestión, pero que los responsables últimos de la basura son los ayuntamientos. Ante el objetivo marcado por Europa a los estados miembros de alcanzar un 50% sobre los residuos municipales generados de aquí a dos años, Tost ha avisado de que si hay sanción, Bruselas la pasará al gobierno español, que a su vez la trasladará a la Generalitat y que el Gobierno la derivará a los consistorios. La máxima es que se genere menos basura, reciclar más y hacer una buena gestión de la orgánica. "Sin la orgánica, es imposible alcanzar los objetivos", ha considerado.
