El edificio del antiguo Banco de España "también tendrá un uso social y cívico". Así lo ha manifestado la consejera del Banco de España, Laura Castel. Por este motivo se ha reunido este mediodía con la asociación de vecinos Centre y también con los representantes de los grupos políticos municipales para dar a conocer las líneas maestras de este proyecto. "El espacio permite hacer compatible la conversión en la Rambla Science con un uso social y cívico. Siempre hemos reivindicado que este edificio tenga un uso polivalente y por eso atenderemos esta petición vecinal porque es exactamente lo que nosotros siempre hemos pensado que debía ser". Y ha añadido Castel: "Estamos haciendo todo lo necesario para encajar los dos objetivos: darle un uso a la ciudadanía al mismo tiempo que transformarlo en un espacio de referencia de la co-creación y divulgación de la ciencia y de la transferencia del conocimiento a través de la creatividad y del descubrimiento. "Se han acabado los edificios abandonados, por eso la apuesta es un proyecto que permitirá dinamizar el centro de Tarragona, un equipamiento cultural que acercará la ciencia, la investigación y la tecnología a todo el mundo, de manera interactiva, accesible y compatible. Un proyecto que impulsará un ocio educativo y cultural integrado al turismo de calidad. En definitiva, -remarca Castel- un espacio que invitará a entrar y, lo más importante, a participar"
Por este motivo, el pasado mes de julio la consejera responsable del proyecto se reunió con técnicos de la Oficina de Proyectos, con los servicios de Contratación municipal, así como representantes de los centros de investigación de la Universitat Rovira i Virgili (el Institut Català d'Arqueologia Clàssica, el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social, el Institut Català d'Investigació Química y el Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili con el objetivo de poner manos a la obra.
El edificio del antiguo Banco de España obtuvo financiación de los Fondos FEDER por valor de 1.975.333,73 euros que nos ayudará a rehabilitar el espacio. Esto supone casi la mitad del presupuesto de la inversión global, valorado en 3.956.434,94 euros.
El Ayuntamiento de Tarragona, propietario del edificio, es el responsable del proyecto, que cuenta con el asesoramiento y colaboración de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y de los cuatro institutos de excelencia del territorio: el Institut Català d'Arqueologia Clàssica (ICAC), el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES), el Institut Català d'Investigació Química (ICIQ) y el Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV).
El edificio del antiguo Banco de España de Tarragona, situado en la Rambla Nova de la ciudad, ocupa una superficie de 2.700 metros cuadrados repartidos en tres plantas, a los cuales se tienen que añadir 1.000 m2 más del semi-sótano. El edificio, neoclásico, fue construido en 1928 por el arquitecto Joan de Zavala i Lafora, es de titularidad municipal desde 2010 y actualmente está catalogado como bien cultural de interés local (BCIL).
