El departamento de Servicios Técnicos del Ayuntamiento desde hace unas semanas está llevando a cabo una campaña preventiva para detectar fugas no visibles y mejorar así la red municipal de aguas. Por este motivo se han producido diferentes cortes en el suministro durante las últimas semanas dado que, una vez identificada la fuga, se debe proceder a la reparación de la tubería afectada.
El Ayuntamiento compró el año pasado una máquina de detección de fugas, un aparato moderno y fiable que se está utilizando para buscar estas fugas. Con esta herramienta, durante la noche, un trabajador de la Brigada Municipal está revisando metro a metro la red de agua potable municipal, que tiene una extensión de 96 kilómetros de tuberías, para detectar puntos críticos y minimizar las pérdidas que hasta ahora se sufrían a lo largo del año.
El concejal del área, Manel González, ha asegurado que "este es un paso más en la mejora continua que el Ayuntamiento está efectuando en la red municipal de agua potable con el fin de modernizarla". En las últimas semanas se han efectuado numerosas actuaciones que a la larga generarán un ahorro importante de agua para el consistorio y una gestión más eficiente de este recurso natural tan escaso.
