El Ayuntamiento de Tarragona es uno de los ayuntamientos que se adhiere al manifiesto de la Federación Catalana de Municipios, la Asociación Catalana de Municipios y la Asociación de Micropueblos de Cataluña donde se reclama al Gobierno del Estado que contemple la posibilidad de que los consistorios puedan flexibilizar el destino del remanente de tesorería.
Esta reclamación ya la hizo el Ayuntamiento de Tarragona el pasado 17 de marzo, cuando el alcalde de Tarragona, Pau Ricomà, envió una carta a la ministra de Hacienda, Dolores Montero, pidiendo que permitiera esta solución porque de esta manera contribuiría a hacer que los municipios, "como primera y más cercana administración con la que cuenta la ciudadanía, se dotaran de medios económicos con la finalidad de disponer de instrumentos para paliar las consecuencias económicas del coronavirus. "El objetivo –explica el alcalde en la carta a la ministra- es poder destinar este remanente a gasto corriente para mitigar los efectos de la pandemia, ya que nos afectan y afectarán a todas y todos". Y añade: "Los ayuntamientos estamos obligados a destinar el superávit a reducir el nivel de endeudamiento neto. En definitiva, pedimos que se utilicen todos los instrumentos jurídicos necesarios para que se proceda a la modificación del art. 32 de la Ley orgánica 2/2012, de 27 de abril, de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera, que determina el destino del superávit presupuestario".
Esta modificación debería establecerse con la única finalidad de permitir a los Ayuntamientos poder destinar el remanente de tesorería de libre disposición a gastos corrientes que decida cada municipio en función de sus diferentes idiosincrasias, para poder contribuir a paliar de forma práctica, directa y efectiva las circunstancias de la pandemia a la ciudadanía. "La situación, estamos convencidos, justifica ampliamente que les pidamos la exención de la obligación legal de amortización de créditos, siendo que la población y sus necesidades son ahora prioritarios", continúa el alcalde Ricomà.
Manifiesto conjunto de diferentes ayuntamientos
Paralelamente, el Ayuntamiento de Tarragona se ha añadido al manifiesto elaborado por diferentes ayuntamientos con la voluntad de unir esfuerzos para afrontar la crisis del Coronavirus. En este documento se exige disponer libremente del superávit de 2019, flexibilizar la regla de gasto, eliminar la LRSAL y garantizar ayudas y aportaciones redefinidas de acuerdo con la crisis. "En beneficio de los vecinos y vecinas de los pueblos y ciudades de Cataluña, desde el mundo local reclamamos poder movilizar el superávit disponible del 2019 sin limitaciones, así como flexibilizar las directrices de la regla del gasto y la estabilidad presupuestaria; anular todas las medidas que aún quedan de la LRSAL que limitan la autonomía local; garantizar las aportaciones previstas de las administraciones supramunicipales para el año 2020 y poderlas ampliar a las nuevas necesidades que generará la crisis; contratar personas sin las actuales limitaciones, especialmente para dar respuesta a los nuevos usuarios de servicios sociales que tenemos ya hoy; redefinir los programas destinados a actuaciones municipales o los nuevos programas de financiación europea del período 2021-2027".
Y añade: "Los gobiernos locales no somos solo unos receptores y ejecutores de las políticas europeas, estatales o nacionales. Queremos ser escuchados, compartir los retos y tomar decisiones desde el diálogo y el acuerdo. Los entes locales podemos y queremos ser corresponsables de las decisiones estructurales que se deben tomar para redirigir la actual situación y afrontar el futuro. Nuestra proximidad con la ciudadanía, también en esta situación que estamos padeciendo y viviendo actualmente, nos hace tener un especial conocimiento y sensibilidad sobre cuáles son las necesidades, los inquietudes y las aspiraciones de nuestras comunidades locales. Queremos participar en la construcción de este nuevo futuro".
