El aeropuerto de Girona ha contado con 40.172 pasajeros durante el mes de marzo, lo que representa un 44,88% menos que en marzo del año pasado. De todos modos, si lo comparamos con el mes anterior, la terminal de Vilobí d'Onyar (Selva) ha tenido un 18% más de actividad. El contraste con el año pasado se debe a que durante 2018 se inauguró la temporada de verano el día 25 de marzo, lo que conlleva que las aerolíneas estrenen nuevos vuelos y amplíen frecuencias. Por el contrario, este año la temporada comenzó el 31 y el incremento de vuelos aún no se ha dejado notar lo suficiente en las estadísticas mensuales. El número de operaciones también ha disminuido y durante el mes de marzo tan solo se realizaron 586 despegues y aterrizajes. Las 586 operaciones que se realizaron desde el aeropuerto gerundense representan un 36,72% de las que hubo durante marzo de 2018. Además, también se ha registrado un 11,61% menos de despegues y aterrizajes que durante el mes de febrero de este año.
Los vuelos comerciales representan más de la mitad de las operaciones que se han realizado (350). Aun así, también han contado con un fuerte descenso respecto a marzo de 2018 (un 45,4% menos) y febrero de 2019 (un 12,72% menos).
El inicio más tardío de la temporada de verano también ha afectado al número de pasajeros que han pisado la terminal de Vilobí d'Onyar durante el primer trimestre, que son 111.775 personas. Esto representa un 28% menos de las que había durante los primeros tres meses del año pasado (155.000 pasajeros).
Los pocos datos verdes que deja este mes de marzo el aeropuerto gerundense vienen de la mano de las mercancías. Desde el mes de enero ya se han transportado 30 toneladas, frente a las 21,36 que había en los tres primeros meses del año pasado. Esto supone un aumento del 40,45%.
