El acusado de violar a la hija de su prima en Balaguer, después de drogarla poniéndole un somnífero en la bebida, asegura que las relaciones fueron consentidas y que lo único que le dio fue media pastilla para tranquilizarla ya que ella le reconoció que estaba "nerviosa". La chica, en cambio, ha declarado que no sabe qué pasó en la habitación del acusado el día de los hechos, el 9 de junio de 2015. Dice que subió a su habitación porque como era su cumpleaños el acusado le dijo que tenía un regalo para ella (los dos han coincidido en que le regaló un perfume) y que sólo recuerda que se tomó un cortado que le ofreció el acusado y que después se despertó con dolor de cabeza y débil. La fiscalía considera que el acusado, de unos 50 años, mantuvo relaciones sexuales con la chica, de entonces 20 años, sin su consentimiento y con abuso de superioridad y pide que se le condene a nueve años de prisión por un delito de abuso sexual. La defensa en cambio, considera que la declaración de la víctima no es creíble, que no hay pruebas que demuestren que el acusado abusó de ella y pide su absolución en el juicio que ha tenido lugar este jueves 18 de mayo en la Audiencia de Lleida.
Los hechos tuvieron lugar el 9 de junio de 2015 sobre las once de la noche en casa del acusado, en Balaguer. Según la fiscalía, el hombre aprovechó que la chica fue a su casa a ayudar con las tareas domésticas, aunque durante el juicio se ha explicado que fue a buscar un regalo porque era su cumpleaños, para servirle una bebida en la que había disuelto un medicamento llamado Lormetazepam, sin que la chica lo supiera. El ministerio público considera que la víctima se quedó dormida y el acusado aprovechó para violarla. Por eso pide nueve años de prisión por un delito de abuso sexual y, una vez cumplida la pena de prisión, siete años de libertad vigilada, una orden de alejamiento de diez años y una indemnización de 2.000 euros a la víctima por daños morales.
Según los watsaps que el acusado habría enviado al hermano y a la tía de la chica, y en los que se basa la fiscalía, el hombre habría reconocido que mantuvo relaciones sexuales con ella y que le suministró media pastilla de Lormetazepan. Él, sin embargo, ha insistido en que lo hizo para tranquilizarla y que no se quedó inconsciente en ningún momento. Según los médicos forenses, sin embargo, con esta cantidad y siendo la primera vez que la joven tomaba este medicamento, "no es frecuente" que una persona no recuerde qué ha pasado. Además, han añadido que este fármaco "no causa dolor de cabeza ni debilidad", como ha declarado la chica en el juicio. Por todo ello la defensa considera que la chica miente, que era consciente de lo que hacía y que accedió voluntariamente inducida por su padre.
Este extremo se explicaría, según la defensa, porque existen denuncias contra el padre que aseguran que obligaba a su hija a tener relaciones sexuales con otros hombres a cambio de dinero e incluso que el padre habría cobrado 200 euros a un hombre de etnia gitana para que su hija se casara con él. La chica ha negado, sin embargo, en el juicio estos extremos. Sí que ha reconocido que su padre le había tanteado para que saliera con el acusado ya que el acusado estaba interesado en ella pero que ella le dijo que él no le interesaba.
