El acusado de matar de un disparo de escopeta a un vecino de 53 años de Santa María de Montmagastrell (Urgell), el 18 de diciembre de 2014, ha asegurado que fue un accidente. Lo ha dicho en su declaración que ha tenido lugar este lunes, en la primera jornada de juicio en la Audiencia de Lleida. Ha explicado que los hechos ocurrieron durante un forcejeo cuando la víctima intentó quitarle el arma. "Me agarró la escopeta por arriba (la llevaba colgada) y pensé: Dios mío, me quita la escopeta. Intenté recuperarla, no sé dónde toqué con la mano pero se disparó", ha declarado. El acusado, que en su primera declaración judicial en fase de instrucción dijo que creía que el arma se había disparado al golpear la moto que conducía la víctima, ha asegurado que "antes tenía muchas dudas sobre qué pasó porque me encontraba en estado de shock", en respuesta a la pregunta de la fiscalía sobre por qué las versiones eran diferentes. El acusado, que ahora tiene 77 años, ha querido pedir perdón públicamente a la familia de la víctima. "Lo lamento muchísimo. Desde aquel día llevo una losa que no podré quitarme nunca", ha dicho.
La vista ha comenzado con una explicación de las partes en la que han expuesto sus argumentos al jurado popular y ha seguido con la proyección de un vídeo de la reconstrucción de los hechos. En esta grabación, se ha escuchado cómo el acusado explica cómo la víctima, a quien conocía desde hacía diez años, se le acercó para recriminarle que no podía cazar allí. "Decía que me mataría los perros porque no podía ir con ellos por aquí y, cuando yo estaba de espaldas, me dio un tirón con la mano izquierda a la correa de la escopeta y la estiró hacia él. Entonces yo me giré, agarré la escopeta para intentar recuperarla y, no sé cómo la agarré, pero se disparó y cayó fulminado", se ha escuchado que explica el acusado en el vídeo. "Me quedé en shock y las piernas me temblaban", añadía. Después de la proyección de los dos vídeos sobre la reconstrucción de los hechos, uno de ellos con el acusado como protagonista y el otro con el amigo que lo acompañaba aquel día de caza, ha declarado el acusado, vecino de Sant Just Desvern (Baix Llobregat). Ha reconocido que cazaba habitualmente en el coto de caza de Santa María de Montmagastrell (un núcleo agregado de Tàrrega) donde ocurrieron los hechos, que conocía a la víctima desde hacía unos diez años y que era cazador desde hacía unos cuarenta. En su declaración ha insistido en la misma versión de que el disparo fue fruto de un accidente y ha querido dar el pésame públicamente a la familia. La mañana de la primera jornada de juicio ha terminado a las tres menos cuarto de la tarde con su declaración. Está previsto que a las cuatro se reanude la sesión con la declaración de los Mossos d'Esquadra que llevaron a cabo la investigación y de los agentes rurales que se personaron en el lugar de los hechos. El ministerio público solicita trece años de prisión por un delito de homicidio mientras que las dos acusaciones particulares, que representan a los hermanos y la hija de la víctima, elevan la petición de pena hasta los veinte años de prisión. Consideran que los hechos son constitutivos de un delito de asesinato porque aseguran que existió voluntad de matar y que la víctima no pudo defenderse. La defensa, en cambio, pide la absolución de su cliente porque considera que cuando la víctima agarró la escopeta del acusado, este disparó en un movimiento "instintivo, súbito e involuntario". Además, ha destacado que el acusado, para reparar en parte el daño, pagó el viernes los 400.000 euros de indemnización que le reclamaban las partes, "hipotecando su patrimonio" y asegura que está "atormentado porque le pesa sobre sus hombros la muerte de una persona".