Los Mossos d'Esquadra denunciaron el 24 de junio a un hombre de 30 años, nacionalidad española y vecino de Sant Gregori (Gironès) como presunto autor de un delito de maltrato animal doméstico. Cuatro días antes, la policía había recibido el aviso de una vecina de un bloque de pisos de este municipio que alertaba de la situación de un perro en una terraza de unos bajos. Según la vecina, el animal estaba atado desde hacía días a pleno sol y no tenía agua. Agentes de los Mossos se dirigieron al lugar de los hechos y comprobaron que el perro no se movía. Hicieron gestiones para localizar al propietario y poder ayudar al animal, que estaba atado con una cadena muy corta. Al no encontrarlo, decidieron acceder a la terraza a través del patio de un vecino. Sin embargo, los esfuerzos de los agentes fueron infructuosos, porque el animal ya estaba muerto.
El propietario del perro fue denunciado por un delito de maltrato de animal doméstico y el cuerpo del perro fue depositado en una clínica veterinaria del pueblo a la espera del pronunciamiento de la autoridad judicial.